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Review del Festival Copenhell Día 1

  • 28 jul 2025
  • 5 Min. de lectura

La dicha de volver a este gran evento


Un nuevo verano europeo ha llegado y eso quiere decir que Efecto Metal entra de gira por los festivales de dicha región. En esta ocasión vamos a repasar el Copenhell día por día. Sin más preámbulos, comencemos por el primero.

La primera banda que pudimos apreciar fue la proveniente de Boston, Dead Poet Society, que sacudió el tercer escenario con una mezcla de djent y pop. Si bien el sonido fue correcto y contaban con una gran base de fans, a ellos se los notaba cansados o con pocas ganas. Esta falta de entusiasmo y de comunicación con los asistentes provocó que el concierto pasara sin pena ni gloria.

Varios festivales sufrieron bajas y reemplazos en el line-up a último momento, y este no fue la excepción, ya que Myles Kennedy no pudo llegar al evento. Así que los locales Vulvatorious tomaron su lugar. Los ya mencionados son una banda que está ganando mucha repercusión en la escena local gracias a su violenta música y su mensaje feminista y antisistema, que cala muy fuerte en un sector del público. Liderados por la gran y carismática Ditte Krøyer, quien se encargó de animar los primeros pogos del festival, dieron un concierto compacto y poderoso de alrededor de 45 minutos en el que salieron victoriosos.

Sin tiempo para descansar —cosa común en estos eventos— nos dirigimos nuevamente al tercer escenario, llamado Pandaemonium, para ver a Employed to Serve, banda británica de metalcore que fue una de las últimas en sumarse al festival.

Una presentación contundente y con mucha energía que contagió a la gran cantidad de público que se acercó a verlos. Aunque el sonido no fue el mejor, ya que se escuchaba muy grave y saturado, la vibra de la banda hizo que esto pasara a un segundo plano.

Unos minutos antes de que los británicos terminaran su set, nos dirigimos al cuarto escenario, Gehenna, situado en medio de un bosque, donde se presentaron los artistas más underground del festival. En esta ocasión fuimos a cubrir a una banda danesa de sludge y hardcore, muy prometedora, llamada Throwe. El público danés suele darle mucho apoyo a su escena local y esta no fue la excepción, ya que el pequeño recinto estaba colmado de gente haciendo pogo y cantando las canciones. La entrega de la banda fue total, con un stage diving por parte del vocalista incluido, y una arenga constante. También fue el mejor sonido hasta el momento, ya que en general el sonido estaba siendo muy grave y saturado en todos los escenarios, cosa que por suerte se corrigió en los días siguientes.

Pasado el demoledor show de los daneses, corrimos al escenario secundario Hades a presenciar a Sylosis, banda británica que está dando mucho que hablar debido a su mezcla de thrash, death metal y muchas melodías. Con un sonido potente y un setlist que comprendió su último trabajo y cortes de difusión de sus discos anteriores, pusieron a todo el escenario principal a hacer un pogo atroz. Los momentos más destacados del show fueron los finales, con el último single Worship Decay y el gran final con Deadwood, con un furioso wall of death incluido.

Pasamos al escenario principal, Helviti, a la presentación que más ganas teníamos de ver en la jornada: la de los holandeses Within Temptation. Con una pantalla de fondo que pasaba videos y una escenografía llamativa, los músicos fueron ingresando de a uno y los primeros acordes de We Go to War sonaron por los parlantes. Al momento de las voces, la carismática cantante Sharon tomó su lugar y desde ese momento acaparó todas las miradas.

La lista hizo hincapié en su último álbum Bleed Out pero también recorrió la mayoría de sus trabajos anteriores. Incluso fue la vuelta de Memories a las listas luego de 10 años de no ser tocada. Los momentos más altos fueron los hits del grupo como Stand My Ground, Mother Earth y Our Solemn Hour, donde la respuesta del público fue muy positiva. Más allá del carisma y el entretenimiento, la banda usó su espacio para manifestarse en contra de las guerras y conflictos que están ocurriendo hoy día.

Pasada una hora y cuarto de presentación, la banda se retiró muy aplaudida del escenario.Nos dirigimos entonces al escenario Hades, donde originalmente se iba a presentar Cattle Decapitation, pero estos cancelaron su gira. Por lo que en su lugar estuvo Poppy, cantante estadounidense que mezcla pop con metal actual. Una artista que teníamos mucha curiosidad por verla en vivo. El show arrancó con “Have you had enough?”, canción que mezcla muy bien los géneros mencionados y empezó a enganchar a un público que en su mayoría era curioso.

Con el correr del set, gracias a canciones conocidas y al gran carisma de Poppy, la gente se fue prendiendo y se generó un clima de mucha diversión, que mezcló bailes con pogos violentos.

El sonido fue bueno, aunque eso hacía que se notara que tiene mucho apoyo de pistas. Aunque ella tiene buena voz, ya que podía pasar de una estrofa cantada dulcemente a unos gritos tremendos que te dejaban sordo.

Ella tiene un carisma y una presencia muy sexy que también facilitó la rápida cercanía que generó con el público, quien cumplió sus pedidos de hacer circle pits, crowdsurfing y hasta un wall of death. La banda que la acompaña sonó muy ajustada, mostrando que puede adaptarse a los distintos estilos que iban pidiendo las canciones y acompañándola a ella muy bien.

Tras una hora y monedas de presentación, Poppy y su banda se retiraron del escenario habiendo generado sensaciones mixtas, desde gente que aceptó la diversidad hasta otra que no fue conmovida por el espectáculo, cosa normal con propuestas tan rupturistas como esta.

Llegó el turno del headliner principal del día de la fecha: Dizzy Mizz Lizzy, trío danés de fines de los 80 que durante principios de los noventa se hicieron muy populares en su país y en Japón.

Su estilo es de rock alternativo, con algún momento pesado. Esto hizo que mucha gente se preguntara si era una banda adecuada para cerrar el primer día del festival, pero la respuesta del público local fue muy positiva, cantando todas las canciones y emocionándose con las mismas. La lista repasó todos sus álbumes, pero hizo foco en su primero y más exitoso, titulado con el nombre de la banda, Dizzy Mizz Lizzy, editado en 1994. Todo esto acompañado con un sonido muy claro y nítido, y una escenografía muy grande, con plataformas, banderas y una pantalla coronando el escenario.

Tras una presentación extensa de 17 canciones, la banda se fue muy aplaudida y gran parte del público se retiró. Pero nosotros nos dirigimos al escenario Hades a ver el último concierto del día: Dethklok. Esta banda salió de una caricatura metalera emitida por Adult Swim desde 2006 al 2013 y, desde ese momento, hacen contadas apariciones en vivo.

Con un sonido contundente y animaciones muy divertidas de los personajes del programa, los músicos dieron un show demoledor, incitando al pogo y al baile durante todo su set. La comunicación con la audiencia fue más que nada a través de los videos, donde personajes de la serie hablaban con el público y la banda comenzaba a tocar en el momento exacto en que el video terminaba. Una sincronización perfecta. Todos los músicos provienen de otras bandas, pero el más notable es Gene Hoglan en la batería, que como de costumbre dio una ejecución impecable. Luego de 16 canciones, la banda se despidió —esta vez personalmente— y se retiraron del escenario.

Y así terminó el primer día del festival, en el cual tuvimos buenos conciertos, pero ninguno nos rompió la cabeza. Cosa que con el correr de los días fue cambiando. Así que los invitamos a leer el resto de las reseñas que iremos subiendo en la brevedad.


Por Ignacio Azzarita

Fotos: Matías Zorrilla 

 
 
 

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