Entrevistamos en exclusiva a Adrián Taverna, histórico sonidista de Riff

“La presentación de “Contenidos” en Obras fue algo impactante”



Adrián Taverna es el sonidista más destacado de la escena del rock. Trabajó con las bandas más importantes, y por supuesto, lo hizo con Riff. Desde muy joven estuvo con la banda y en esta nota nos cuenta todas sus experiencias. ¿Cuándo empezaste a trabajar con Riff y cómo te llegó la propuesta? Empecé a trabajar con Riff a principios de los años ochenta, concretamente en 1981. Yo trabajaba en la empresa Robertone, que le hacía sonido a Riff, y entré como asistente para aprender el oficio. Yo asistía a Robertone para conectar los equipos y fue así fue que empecé a trabajar con el grupo, siendo un chiquilín de dieciocho años y sin mucho recorrido en el rubro del sonido. ¿Qué te acordás de la gira por el Alto Valle (Río Negro) de 1982? Tengo un recuerdo increíble de aquella gira, porque hicimos unos shows y, en un momento, el manager (Mundy Epifanio) nos dice: “Muchachos: no vamos a cobrar un peso”. Pero después del segundo o tercer show fuimos a la casa del promotor local y nos dijo: “Cóbrense de acá”, así que fue algo muy increíble y yo me llevé unos discos de Jimmy Hendrix, que todavía tengo, y demás cuestiones.


En las salidas al interior, entre 1981 y 1982, en muchas ciudades, la policía trataba, de alguna manera, de que no llegaran a los shows o la iglesia salía a defenestrarlos. ¿Te tocó vivir alguna de estas situaciones junto al grupo? Sí, me tocó vivir muchas de esas experiencias. Muchas veces no llegábamos a las ciudades porque la policía nos esperaba unos kilómetros antes de la ciudad y nos obligaba a dar vuelta el micro (en unas condiciones un poco descuidadas, en el medio de la ruta y sin banquinas ni rotondas ni nada) y volvernos. Ahora me río (y en aquel momento también), pero cuando llegábamos a alguna ciudad, en los diarios locales, la iglesia hacía como un llamado a que llegaban los emisarios de Satanás y, si ellos permitían que pudiéramos tocar, aquellos que fueran al concierto de Riff eran excomulgados de la iglesia o algo así. Era increíble leer los diarios cuando llegábamos y ver que la iglesia se oponía a los conciertos y demás. En cuanto a la policía, en esa época, en plena dictadura, les encantaba reprimir. Algunas veces la hemos pasado mal y, en algunos lugares, decían que estaba prohibido usar camperas de cuero, por ejemplo, y así te podría enumerar un montón de cuestiones que ahora parecen increíbles, pero que las vivimos y, la verdad, los Riff se la recontra bancaban e iban al frente como loco. Y esas historias que viví con ellos me formaron para toda la vida. ¿Estuviste en Ferro en 1983, cuando se pudrió todo con la policía y la gente? Sí, estuve. Fue el Ferro de Riff sin cadenas; aunque no fue tan así, a pesar de que esa había sido la propuesta de los afiches. Recuerdo que había perfectamente un estado de ebullición muy fuerte y que Riff, en ese momento, era la banda más grande de la Argentina, la más popular. Y lo que yo recuerdo es que no se pudrió todo con la policía, porque la policía se fue y la gente, que se sentía libre en los conciertos de Riff porque que era el único lugar que tenían para expresarse, se sintió dueña del estadio, sobre todo las brigadas metálicas de diferentes lugares, y se pudrió todo porque no había control policial y no había seguridad privada ni nada que se le pareciera. La gente se desbordó tanto que no permitió que el concierto se realizara con normalidad. Rompieron la escenografía, desconectaron los monitores. En ese concierto hice las luces, o traté de hacer las luces, y Robertone operó el sonido. No tengo un grato recuerdo de ese show, pero ahí fue donde cambiaron las cosas.


¿Cuál fue el mejor show de Riff en el que hayas trabajado y por qué? Tengo un recuerdo impresionante de la presentación de “Contenidos” en Obras porque la banda te arrancaba la cabeza y yo estaba ahí, con diecinueve años, o sea que fue una experiencia increíble. Y después hicimos una gira por muchas canchas del ascenso del Gran Buenos Aires: Almirante Brown, El Porvenir, Quilmes y alguna que otra más, y el que fue a esos conciertos no se los olvida más en su vida porque era impresionante lo que se vivía en esos momentos. Son muchos los conciertos de Riff donde me tocó convivir con ellos y disfrutar. ¿Trabajaste en los tres Vorterix del regreso en 2018? ¿Fueron grabados esos conciertos? Sí, trabajé en esos conciertos y, para mí, estuvo buenísimo volver a sentir esos clásicos tocados en esta época con toda la carga emocional que eso supone. Fue algo muy bueno y que disfruté muchísimo. Esos conciertos fueron grabados y los tengo muy bien guardados(risas). Además, hice algunos shows más en 2019. Por Sergio Giambruni