Melissa Bonny, cantante de Ad Infinitum, conversó con nosotros

“Este es un disco bastante más heavy que el anterior”



El año pasado, Ad Infinitum sorprendió a la escena del metal sinfónico con su álbum debut, “Chapter I - Monarchy”. Ahora, esta banda suiza encabezada por la frontwoman Melissa Bonny (el grupo se completa con Adrian Thessenvitz, guitarras; Korbinian Benedict, bajo y Niklas Müller, batería), presentan un nuevo opus: “Chapter II – Legacy”, un álbum que tiene diferentes influencias y contrastes entre pesados riffs heavies e incluso algo de djent/metalcore, basado en la vida y mito de Drácula. Pero quién mejor que Melissa para hablarnos de ello y en exclusiva para Argentina.


Contame cómo viene el lanzamiento del nuevo disco, que estará saliendo el 29 de octubre. ¿Cuándo comenzaron a componerlo y a grabarlo?

Quisimos sacar un segundo material de estudio tan rápido como pudimos, ya que teníamos bastante tiempo al no estar en gira. Estamos muy orgullosos de este disco nuevo y esperamos que los fans lo puedan disfrutar tanto como nosotros. Trabajamos muchos meses los cuatro músicos de la banda juntos, como también lo hicimos con Elias Holmlid, quién realizó todas las orquestaciones increíbles que tiene el disco. Otro colaborador muy importante fue Jacob Hansen, quien grabó todo lo relacionado con las voces. Estuvimos muy ansiosos y quizás con un poco de temor por el lanzamiento, ya que había bastante expectativa. Logramos un disco más heavy y poderoso que nuestro primer álbum y creo que representa a la perfección la evolución de Ad Infinitum.


¿Continúa “Chapter II – Legacy” con la misma línea musical iniciada en “Chapter I - Monarchy” o no tanto?

No tanto, le pusimos “Chapter II” porque es parte de la historia de Ad Infinitum, pero las letras son totalmente diferentes. El primer disco estuvo inspirado en Luis XIV y este está basado en Vlad Tepes, Drácula. Nos gusta escribir sobre los personajes fuertes de la historia. Vlad Tepes en particular es un personaje que es fascinante, ya que para algunos es un héroe nacional y, para otros, es una persona horrible, vos sabés, Vlad, el Empalador, un tipo muy malo. Y al resto de la gente que escucha el nombre Drácula, se le vienen a la mente un montón de cosas terroríficas sobre vampiros y todo lo que conlleva ese mito.


¿Ustedes hicieron foco en el mito o en el personaje histórico?

En ambas partes. Tenemos canciones inspiradas en la historia y otras canciones que hablan completamente del mito de Drácula, el vampiro inmortal, basándonos en las supersticiones de Transilvania, buscando que los oyentes del disco saquen sus propias conclusiones sobre el personaje.



¿Incorporaron algún elemento nuevo al sonido de la banda?

Es un disco bastante más heavy que el anterior, tiene partes de metalcore, partes de djent, suena más pesado y creo que mucho tuvo que ver el hecho que lo hayamos producido nosotros mismos.


Justamente te iba a preguntar eso, ¿por qué eligieron hacerlo así, prescindiendo de un

productor? ¿Qué es lo mejor y lo peor de no trabajar con un productor?

Ehh… Voy a empezar por lo malo (risas): diría que la presión de los tiempos las tenés sobre tus hombros. Aparte de la parte artística en sí, tenés que saber todo sobre el desarrollo de la grabación. Otra cosa es que tenés que ser honesto contigo mismo, decidir si esta canción es lo suficientemente buena para el disco o que represente lo que el disco quiere mostrar; no suelen ser decisiones fáciles. Ahora la parte positiva es que sos libre, literalmente libre de hacer lo que quieras. En mi caso, la parte vocal me permitió explorar, empujar mis límites como nunca antes, ver qué cosas puedo hacer con mi voz.


Hace unos días estrenaron videoclip para el tema “Afterlife”. Contame un poco al

respecto, por favor.

El video fue filmado en Austria, en un castillo llamado “The Magic Castle”, un lugar ambientado como los viejos castillos. Pasamos un gran momento allí. Grabamos en medio de la noche y se sentía como que el castillo estuviese en llamas (risas). Además de pasar un buen rato, estamos muy orgullosos con el resultado.



¿Cómo se dio la participación de Nils Molin, de Amaranthe, en “Afterlife”?

Nils es el único invitado en el disco y con él hace ya un tiempo que queríamos hacer algo en conjunto. Tuvimos varias ideas, entre ellas hacer un disco conjunto o, inclusive, hacer una colaboración entre las dos bandas. Siempre pensamos que su voz sería genial para una canción de Ad Infinitum y ahora tuvimos la oportunidad de hacerlo, y automáticamente decidimos que fuese un corte de difusión del nuevo disco.


Tras tu alejamiento de Rage of Light este año, Ad Infinitum pasó a ser ahora tu banda principal. ¿Cuál fue el motivo por el cual tomaste esta determinación?

Pasó que en los últimos dos años las situaciones de los integrantes cambiaron y todos estábamos en diferentes “estados”. De hecho, mis ex compañeros de banda querían grabar un disco nuevo de Rage of Light. El tema es que yo no tenía el tiempo para grabar, pero tampoco quería arruinarles el plan porque para ellos es su primera banda y para mí pasó a ser la segunda. Hubiese sido muy egoísta de mi parte decirles: “Ya tengo un disco para el 2021, así que tendrán que esperar hasta el 2022”, así que era obvio que la situación no podía seguir así, por lo tanto, decidimos tomar caminos separados.


¿Qué me podés contar de ese otro proyecto que tenés, The Dark Side of the Moon?

TDSOTM, proyecto que tengo junto a Morten de Amaranthe y otros amigos, es donde reversionamos los grandes clásicos del cine, de series y los adaptamos al metal, pero también tenemos un par de canciones propias con la misma temática.


Siendo Ad Infinitum una banda aún nueva, formada prácticamente durante la pandemia y con relativamente pocos shows en su haber, ¿estás conforme con todo lo que han hecho hasta aquí? ¿Qué balance harías de estos dos últimos años?

Fueron dos años muy intensos, ya que teníamos que estar pendientes de lo que pasaba en el mundo para saber si volverían los shows o no, o si tendríamos que hacer otro video o material para subir online, pero como todo se pasó para el 2021 decidimos hacer un disco nuevo. Nos era imposible planear a largo plazo, algo fundamental para cualquier banda y sólo lo podíamos hacer en base a las últimas noticias, por eso decidimos apostar a que no habría shows durante este año y dedicarnos a difundir el nuevo disco. Creo que este “reto mundial” fue, después de todo, positivo para la banda, ya que mucha más gente pudo conocer a la banda en todo el mundo y estuvimos todo el tiempo online con nuestros fans, los de siempre y los nuevos.



¿Cómo sigue el año para ustedes, más allá del lanzamiento del álbum en octubre?

Tendremos un show en vivo el mismo día del lanzamiento del disco, el 29 de octubre, en Suiza. Después tenemos un show vía streaming para que lo puedan ver desde todo el mundo, todavía no lo anunciamos, pero lo haremos pronto, así que es una primicia para ustedes (risas). Y para el 2022 ya firmamos varios tours y estamos cerrando otros, así que espero que todo salga tal cual lo planeamos y que no tengamos que reprogramar nada.


Por Coco Cabrera y Sergio Giambruni