Hablamos con Juan Manuel López, bajista de Fughu

“Nos resultó exótico que en Europa conocieran nuestros temas”



Fughu es una banda de rock, de tono oscuro y con tonalidades de folklore, metal, progresivo, psicodelia, hard rock y demás influencias combinadas de sus integrantes, que la convierten en una banda con sonido propio, aunque algunos los identifiquen como una agrupación de Metal Progresivo. Desde 1998 andan creando buena música y exportándola, por todo el mundo, principalmente a Europa, donde tienen fieles seguidores que, hasta corean sus temas durante los conciertos. Su consagración se dio en 2008, cuando compartieron escenario con “Dream Theater” en Buenos Aires y, desde entonces, ha habido más presentaciones con artistas locales e internacionales. Antes de la pandemia, lanzaron su tercer álbum de estudio titulado “Lost Connection”, con un nuevo vocalista y con una estética del cine de terror en blanco y negro. Conversamos con Juan Manuel López, el bajista de la banda, quien nos habló de “Peggy”, del sueño de grabar con Paul McCarney y de cómo en el Viejo Mundo, sus temas son conocidos, para sorpresa de ellos mismos.


¿Qué tiene que ver un pescado japonés con la música que crea la banda? No nos gusta explicar mucho lo que hacemos. Dejamos eso para quienes nos escuchan. El arte tiene que tener algo de revulsivo, de peligroso y, a la vez, seguir un concepto estético. Nosotros ponemos nuestro cuerpo y espíritu en nuestra música y, con mayor o menor éxito, vamos detrás de esos preceptos. En cuanto al fugu -la "h" se agregó para que hubiera 5 letras en el nombre- tiene cualidades que podrían emparentarse con lo peligroso del animal, pero básicamente nos resultó divertido.


El Rock Progresivo mutó y se fusionó con otros géneros y estilos, como el Heavy Metal, ¿qué tiene Fughu de diferente, que hace que no se parezcan a otras bandas? Es importante para nosotros tener una identidad como banda y creo que la tenemos. Esto no quiere decir que estemos intentando inventar la rueda. Las notas siguen siendo siete. Por otro lado, las comparaciones son inevitables. Uno escucha, ve, lee y es influenciado por la mochila que carga. Si alguien escuchó sólo a Led Zeppelin y a Julio Iglesias, cuando escuche a Fughu dirá "me suena a Led Zeppelin". La unión de nuestras cinco individualidades y, que todas dejen su marca en cada composición propia o ajena, hacen que la banda de por sí sea única, pero no más que el resto. Sí te puedo decir que algo que tenemos en común, es que tratamos de escapar a ciertos clichés y que no nos ponemos límites de género. Como banda independiente, nos podemos dar el lujo de hacer o dejar de hacer según nos plazca.


Ustedes tuvieron el honor de compartir escenario con la afamada banda Dream Theater y mucha gente llegó a compararlos musicalmente, ¿les ofende o les halaga tal comparación? Ni una, ni la otra. Como con cualquier otra banda de rock, tenemos puntos en común y otros que nos separan. Finalmente, todos somos hijos de los mismos padres aunque cada uno intente hacer su camino.


Tienen un nuevo álbum titulado “Lost Connection”, ¿a qué se refiere dicho título? Podría decirte que encontramos en cada canción elementos en las historias, que las emparentan y no fue intencional. Entonces te diría que, aparecen conexiones perdidas con la realidad en búsqueda de la fama, con la línea que separa la vida de la muerte, con tu propio ser tapado por el consumismo y así podríamos seguir. La realidad es que durante la grabación se desconectó, por un momento, el teclado de la computadora con la que estábamos trabajando, salió el cartel "Connection lost" (Conexión perdida) y nos gustó como título para el nombre del álbum. Pero no se lo digas a nadie (risas).


¿En qué difiere este disco de los anteriores? No es poco que un quinto integrante de la banda haya cambiado y más cuando ese “quinto” es la voz. Como el resto de nuestra discografía, "Lost connection" es distinto a los otros pero no antagónico. Tendemos a aburrirnos rápidamente de algunas cosas, así que cambiar, quitar e incorporar elementos a nuestra música nos mantiene vivos y alertas. Ampliamos nuestro sonido y nuestros recursos, para ofrecer un nuevo capítulo en nuestra historia. Después dejamos que cada uno juzgue.


¿Es cierto que agregaron algo de Tango a las nuevas composiciones? No que yo pueda detectar conscientemente. Sí hay elementos del folklore argentino que tarde o temprano, aflora en nuestra música aunque no lo busquemos.


¿Qué los inspiró o qué artista o banda los influenció en esta nueva grabación? Todos y ninguno. Todos componemos y aportamos, y nuestras influencias están ahí, y no siempre son estrictamente musicales. No vamos detrás de nadie en particular. Después, como dije antes, a cada oyente nuestra música le remitirá a tal o cual artista.


¿Cómo les ha ido con el nuevo vocalista? ¿En qué varió la música de Fughu con esta nueva adquisición? (Se queda en silencio pensando unos segundos) -. Creemos que la voz en una banda es crucial. Es casi imposible que te guste una agrupación si no te gusta el cantante. Con Renzo tuvimos mucha suerte, no sólo porque es un cantante extraordinario, sino además porque es un gran tipo y encajó en el engranaje de Fughu muy rápido, tanto a nivel artístico como humano. Comparte algunas influencias con Santiago, nuestro cantante anterior, pero a su vez pone en juego otros elementos. No sabría decirte si trajo algún cambio en nuestra música, ya que la mayor parte del más reciente material estaba escrita antes de su llegada. Sin dudas, el sonido de la banda cambió siendo que, como te decía antes, el elemento fundamental de la banda: el vocalista, es otro. A nivel de timbre y estilísticamente, Renzo y Santiago son muy diferentes. Sin embargo, pensar que el rumbo de la música de Fughu pueda cambiar por esto es contrafáctico, ya que no sabemos qué hubiera ocurrido, si Santiago hubiera permanecido más tiempo con nosotros.



El anterior vocalista comentó en una nota, que no tenía influencia de ningún artista nacional y llegó a criticar el hecho de que la mayoría de las bandas argentinas tenían como referencia a Spinetta, ¿piensa lo mismo su nuevo vocalista? ¿Tiene algún referente nacional o internacional el cual le ha servido de inspiración? (Se ríe) ¡No sé de dónde sacaste eso! Si dijo eso, habría que ver bajo la influencia de qué sustancia haría semejante declaración. Sí te puedo decir que nuestro anterior vocalista, Santi, es híper fanático de Spinetta y que, dicho por el mismo Luis, muchas bandas dicen estar influenciadas por él, pero finalmente no lo demuestran y van a lo más fácil, a lo que vende. Sobre las influencias de Renzo, habría que preguntarle a él, pero desde ya te digo que es un ferviente creyente de Dio.


Tuvieron dos invitados de lujo en este disco como lo fueron Göran Edman (de la banda Yngwie Malmsteen) y a Claudio “Tano“ Marciello, ¿cómo fue la experiencia de trabajar con estos dos grandes artistas y qué aportaron de diferente, en comparación con la música que hace Fughu? En principio, muy diferentes, ya que con Göran fue a la distancia y, gracias a la tecnología y a la conectividad, se realizó un gran trabajo en equipo. Mientras que el Tano estuvo con nosotros en el estudio. El factor común te diría que fue la generosidad. Los dos aportaron muchísimo de sí mismos y fueron mucho más allá de lo que teníamos en mente en un principio para cada uno. Sin dudas, dos apasionados que comprendieron la vibra de lo que estábamos haciendo y dieron lo mejor de ellos, para llevar a la obra a un nivel superior. Personalmente te puedo decir que, el Tano se mostró sencillo y humilde. Un enorme guitarrista con una paleta de recursos y una musicalidad que se ve en pocos.


¿De quién fue la idea de esa estética tipo película de terror de la década de los 40´s/50´s en su nuevo álbum, incluso se nota en el video clip del tema “Peggy”? Cuando empezamos a trabajar en el video clip del primer corte, que fue Peggy, estábamos todavía en la búsqueda de la estética para el álbum, y en un momento vimos que habíamos hecho tan buena tarea, que nos pareció que si la llevábamos al disco sería una buena manera de enlazar el clip, ya no sólo con una sola canción sino con el álbum todo. Marcelo Malmierca, nuestro tecladista, vino con la idea que tenía en su cabeza, desde el mismo momento en que escribió la letra de la canción. No hubo ninguna objeción al respecto y fuimos a fondo con el concepto. Hay algo allí de la película "La Novia de Frankenstein" y algunos elementos del cartoon norteamericano de los años 40. Tiene que ver con la idea de manipular la vida o de atravesar los límites de la muerte, y de que todos nuestros actos tienen una consecuencia, tanto en nosotros como en quienes nos rodean.


Aún siguen grabando en inglés, ¿no han recibido críticas por cantar en otro idioma? ¿Alguna vez pensaron en grabar en nuestro idioma? Críticas vas a recibir siempre que te expongas en la manera que sea. Uno puede escucharlas, ignorarlas o tamizarlas. Nosotros crecimos escuchando rock en inglés y elegimos seguir esa senda, para poder llegar a la mayor cantidad de gente posible. Esto quedó demostrado en nuestra gira europea, donde tocamos en varios países distintos y en todos, mal que nos pese, el inglés fue un punto de encuentro. De más está decirte que el inglés no era la lengua de ninguno de esos países. Por otro lado: ¿qué significa "nuestro idioma"? El español en América es una lengua heredada, por no decir "impuesta", que terminamos aceptando por mandato cultural a través de los siglos por lo que "nuestro idioma" es algo relativo. De todas maneras, no le cerramos la puerta a ninguna posibilidad.


Tenemos entendido que después de la pandemia, Fughu volverá a hacer otro tour europeo, ¿cómo es el público del Viejo Mundo?, ¿es exótico para ellos una banda argentina que haga metal progresivo? Es la idea, pero como decía David Bowie: "no le cuentes a Dios tus planes". Los públicos son más o menos todos parecidos: algunos más participativos, otros van a escuchar la música, otros te van a evaluar, mientras que otros van a los conciertos para tomar fotos o videos con el celular. No recuerdo que nuestro origen les hubiera llamado mucho la atención. La música es universal independientemente de lo que diga tu pasaporte y creo que en todos lados se vio eso. Fuimos muy bien recibidos y hasta en algún que otro lado, nos han pedido tocar temas puntuales porque los conocían ¡Eso sí resultó exótico pero para nosotros!.


Se han dado el lujo de tocar con bandas tan famosas como la Premiata, Dream Theater y algunas formaciones europeas. ¿Cuál sería la agrupación con la que sueñan compartir un escenario o grabar juntas por ser una de sus favoritas? Estuvimos cerca de tocar con “Yes”, pero por problemas organizativos, no se dio. Creo que hubiera sido increíble. Después tenés dos tipos de sueños, los imposibles y los alcanzables. De los imposibles, Paul McCartney sería el número uno. Robert Plant sería otro. Por otro lado, tenemos pendiente en Buenos Aires una fecha con “Sons of Apollo”, que ya es todo un regalo. Con “Faith no more” y “Tool” estarían increíbles también. Renzo, sin dudas, diría “Iron Maiden” (risas). Por José Luis Mata Sánchez