Andrés Vignolo, manager de Riff en la etapa del disco “Zona de Nadie”, nos cuenta sus vivencias

“Las noches de Halley eran muy especiales”


Andrés Vignolo es un renombrado manager de la escena y que trabajó con muchos artistas nacionales e internacionales. Actualmente sigue en el negocio con su productora y lo contactamos para que recuerde la etapa en la cual trabajó con Riff. Aquí sus respuestas. ¿Cómo te llegó la propuesta para que seas manager de Riff? ¿Estabas trabajando con alguna otra banda en aquel momento? Sí, yo venía de trabajar con Los Violadores y Memphis La Blusera con éxito y luego empecé con Attaque 77, Beso Negro y Los Insectos. Luego se agregó Riff a la productora. Me vinieron a hablar Michel y Víctor y empezamos a trabajar juntos. Estaban por empezar a grabar el disco “Zona De Nadie” que demoraron casi un año en terminarlo. Transitaste junto a ellos su regreso en los años noventa. ¿Costó reinsertar al grupo en el mercado en ese entonces? No fue fácil. En un principio estuvo Fernando Moya y luego agarré la banda y metimos a Mundy en la parte discográfica ya que nadie se interesaba en editarlos. Halley Records era una opción o la única opción, al menos. En ese momento los Riff tocaban bastante seguido. Luego empezamos a gestar “Blues Local” de Pappo y se fueron diluyendo las fechas de la banda.


¿Surgió de ellos la idea de volverse a juntar o hubo alguna productora interesada en hacerlos volver? Ellos querían tocar y Pappo se divertía con el resto de la banda. Igual, le duraba poco la diversión porque él decía que la gente del norte se pelea mucho (por Víctor y Michel), jodía con eso, pero era medio verdad. En los 90s tocaron mucho en Halley, presentando “Zona De Nadie”. ¿Cómo eran esas noches en la discoteca? Si, era el lugar para ellos, sin duda. En cemento fueron solo una vez y después iban mucho al gran Buenos Aires. Eran noches muy especiales las de Halley. ¿Te acordás por qué se demoró tanto la salida de ese disco? Si, empezaron en los estudios Ion y lo terminaron con Álvaro Villagra. Ya se había terminado el dinero y también el humor entre los muchachos. Susy Cadillac, en aquel tiempo, les representó salir mucho en televisión. Estuvieron con Susana Giménez, por ejemplo. ¿Te acordás de otros programas adonde hayan ido? Fueron con Susana solo antes del Obras y yo entre después de eso. En esa época se hizo todo lo de TV. Luego volví para tres fechas para el último álbum con Julio Cernuda, un querido amigo que ya no nos acompaña.


¿Cuáles fueron los shows más importantes que recuerdes de esa época y por qué? Halley eran los más importantes y se llenaban totalmente. Eran buen negocio. ¿Llegaron a salir de gira por el interior o el exterior aquellos años? Fuimos a Córdoba, Rosario, Mendoza y Santa Fe. ¿Alguna anécdota que tengas con Pappo, Vitico, Michel o Boff y que quieras compartir con nosotros? Tengo muchas, pero la que más recuerdo era cuando tocaron en Cemento. A Pappo no le había gustado y había bebido, entonces me fui para no verlo de mal humor. Recuerdo que le había puesto un tour manager en esa época para que ataje los problemas. Resulta que me buscó por todo Cemento como loco (risas). Un tiempo después empezamos a ver por dónde sacar el disco “Blues Local”, pero me abrí de ese proyecto a los dos meses de salir el disco. Siempre tengo un gran recuerdo de esa época con la intensidad que vivíamos las cosas. Sigo a veces en comunicación con Michel, Víctor y Boff. Les tengo mucho aprecio y cuando nos vemos siempre recordamos alguna historia de la época.


Por Sergio Giambruni