Alejandro Taranto habló de su etapa de trabajo con Riff

“Solo tengo palabras de agradecimiento para Pappo y Vitico”



Alejandro Taranto tiene una trayectoria increíble como manager y productor. Basta solo recordar como edificó la carrera de A.N.I.M.A.L., las bandas que trajo del exterior y esa epopeya que fue el armado del show en la cárcel de Olmos, entre tantos otros logros. Lo contactamos para que nos hablara de su contacto con los Riff y ese comienzo de su carrera justamente como asistente de producción en la etapa de Riff VII. A continuación sus dichos.

¿Cómo te llegó la propuesta para trabajar con Riff y cuál era tu función?

Yo había sido contratado por la agencia Rodríguez Ares producciones junto a la banda que manejaba en ese momento, Marte Ataca. Luego de poco tiempo nos devolvieron el contrato, pero a mí me ofrecieron ser asistente de producción y, además, Isa Portugheis, quien oficiaba de manager de Riff, me adoptó como su discípulo, pasando a ser yo su segundo.

¿Cuál fue tu primer show con ellos? El primer show fue entrar por la puerta grande: el estadio Obras Sanitarias. Fue para la presentación del álbum “Riff VII”, y otro Obras junto a la banda española Barón Rojo.

¿Cómo era la relación entre Pappo, Vitico y JAF en aquellos días?

La relación entre Pappo y Vitico era espléndida, ellos eran los dueños de la banda. Respecto a JAF, Vitico fue quien lo llevó a la banda luego de descubrirlo tocando en pubs con la Banda Marrón, era como su garante o fiador, ¿se entiende? Pero Pappo nunca se lo bancó a JAF.


¿Qué recuerdos tenés de las cinco noches de Paladium y de los Obras con Barón Rojo?

Las presentaciones de Paladium fueron inolvidables, de hecho, ahí se grabó “Riff ‘n Roll”, disco que luego fue reeditado bajo el título “Riff en Paladium”. Obras, junto a Barón Rojo, fue alucinante, ¡apoteótico!, como cada show de Riff.

¿Llegaron a salir de gira por el interior con JAF?

Recuerdo que era bastante difícil programar Riff en esa época, aún estaban estigmatizados por las cadenas, el quilombo, etcétera, pero sí tocaron fuera de Argentina en unos conciertos que se realizaron en Chile.

Además de tocar en vivo en el programa de Badía, entre 1985 y 1986, ¿estuvieron en algún otro programa de la TV argentina?

Tocando en vivo en televisión, con esa formación, sólo estuvimos en Badía y Cía. ya que no existían otros espacios televisivos para que tocara Riff, pero sí hicieron muchas entrevistas de TV.

¿Por qué se va Moro del grupo? Es algo que nunca supe certeramente... pero me imagino que fue porque la expectativa de “Riff VII”, en cuanto a la cantidad de trabajo, no fue alcanzada del todo. Nos resultaba muy difícil programar shows de la banda en ese momento.


¿Dónde fue el último show de aquella época, ya con Jota Morelli en batería?

Fue en un café-pool que se llamaba Aranjuez, en Lanús, sobre la Calle Hipólito Yrigoyen. Fue el único lugar al que pudimos convencer para realizar un show autoproducido, ya que existía miedo de que el público rompiera todo. Recuerdo perfectamente ese último show, que fue el último show de JAF. La cosa no estaba nada bien.


Si tuvieras que hacer un balance de aquellos dos años trabajados con Riff, ¿qué dirías? Antes que nada, agradecerles a los que me dieron la oportunidad y confiaron en mi calidad de trabajo: Rodríguez Ares, Isa y, sobre todo, a Pappo y a Vitico, que fueron muy generosos en todo sentido para conmigo y por haberme abierto la puerta a la intimidad de la banda, las grabaciones, etcétera. Sólo tengo palabras de agradecimiento y los mejores recuerdos, habiendo comenzado mi carrera profesional junto a estos Héroes con mayúsculas del Rock & Roll.

Por Sergio Giambruni