Un viaje soñado al Monsters of Rock Cruise 2018

Desde Miami a Labadee (Haiti) & Coco Bay (Bahamas) – desde el 11/2 al 16/2/2018

Mi motivación de embarcarme en un Crucero de Hard Rock fue poder lograr ver artistas que dudo visiten Argentina. Por eso en la fecha indicada, partí para Miami y logré realizar la travesía.
Muchas de las bandas participantes fueron muy vendedoras y tuvieron álbumes de platino y exposición fuerte en medios como MTV o las revistas Metal Edge, Rip o Blast en los 80s, y hasta mediados de los 90s, donde los sellos multinacionales invertían mucho dinero. Hoy en día, muchos de estos artistas están absorbidos por los sellos discográficos Frontiers, Rat Pack o se independizaron y continúan, algunos sin sus formaciones originales, y otros a medias.

Muchos de estos grupos conservan “melodías y armonías” algo que carece la música pesada en general, en las últimas décadas. Experimentar esto en una “ciudad chica” dentro de un barco que a la vez es un hotel, te permite acceder a la comida y los meet & greet gratuitos en base al abono del camarote, lo único que se paga aparte son las botellas de agua mineral y el alcohol pero en mi caso, al no tomar, solo gaste 10 dólares y aproveche al máximo los potentes desayunos  y cenas con la calidad en su servicio y menú muy digno. La mayoría e incluso los músicos, van con sus parejas y familias, y en esa convivencia se suceden todo tipo de situaciones como comer a metros de ellos o encontrarlos en los ascensores. Se suceden así situaciones diversas porque hay de todo, desde algunos músicos más cortantes por el lógico asedio y el querer estar más relajados, y otros que son la amabilidad y humildad en persona, como Lita Ford, Doro, Danny Vaughan (Tyketto), Ted Poley (Danger Danger), Michael Sweet (Stryper), John Corabi, Taime de Faster Pussycat y el gran Steve Harris, a quien pude ver antes de subir al barco a las 11 hs cuando bajó de un auto rentado y lo estacionó frente al muelle de embarque. Pude entregarle en mano el número Especial de Iron Maiden de Efecto Metal, el cual hojeó y se guardó en su mochila.
En USA existen algunos canales de TV que pululan en aeropuertos en busca de declaraciones y hay personajes “freaks” que persiguen a los músicos más top y es por eso cierta actitud de sentirse  agobiados por coleccionistas o revendedores de E- Bay, quienes buscan firmas en distintos ítems y que luego venden. En este crucero había de todo como algunos que caminaban con vinilos firmados inclusive hasta por los músicos invitados y productores de la placa, como el caso de un señor entrado en años que no pudo llevar al barco los 15.000 vinilos que tiene en su hogar pero circulaba con diferentes bolsas conteniendo variedad de discos en busca de músicos para lograr el autógrafo. Había otros que llevaban unos 20 CDs a los meet & greet y pretendían que se los firmen todos, no dando lugar al que sigue en la cola con actitudes mezquinas hacia otros fans. Por eso  algunos músicos se ponen reacios al contacto de “molestos” que los filman y persiguen  compulsivamente con su adrenalina a cuestas. Eso genera algo nocivo que termina convirtiéndolos en “figurettis” del Instagram. El poder observar esos detalles en otro continente me hace reflexionar que hay que ubicarse en determinados momentos y no ser cargoso.
Ya antes de subir al barco, a los grupos los llevan en micros y entran por un sector preferencial listos para brindar la música que tanto nos agrada. En general no solo hay cruceros de Thrash, Rock Progresivo, de Hard Rock o de bandas como Kiss sino que se siguen expandiendo a otros “conceptos “ para mantener vivo cada mercado con impronta de “excursión por alta mar con música en vivo”.
Lo que más puedo destacar de este Monsters Of Rock Cruise fueron los shows de Tyketto con Danny Vaughan, un cantante excelente con muy buen look y escena. Ellos convocaron a muchos fans en el Studio B, un Teatro con butacas de pana, donde sonó su Hard Rock. Se les sumó Johnny Dee (batero de Doro) que subió a tocar “Heaven Tonight “ con Danny que fue su compañero en Waysted , la banda que tuvieron con Pete Way y Paul Chapman de U.F.O. en los ochentas (En Argentina tenían editado el vinilo “No Me Importan Tus Ruegos”). En resumen, lo mejor del Crucero fueron los Tyketto, una banda de un nivel súper musical.
A continuación va una breve síntesis de las bandas y actuaciones más destacadas:

British Lions
La banda de Steve Harris dio dos solventes presentaciones en el Teatro Metrópolis, las cuales pude compartir con un mexicano macanudo con quien no podíamos creer el tener tan cerca a Steve  Harris. Disfrutamos con las manos apoyadas en el escenario a la altura del ombligo sin que nadie te empujara o faltara el respeto. El cantante Richard Taylor me convenció en vivo, si bien siempre me gustó, hay algunos fans de Iron Maiden a los cuales no les convence. Para mí dejó todo arriba del escenario. La banda hace un hard rock modernoso y suenan ajustados haciendo temas propios dado que no tocan nada de Iron Maiden en vivo, a lo sumo hacen un cover de U.F.O.
Están por grabar un nuevo disco y nos visitarán en noviembre en el Estadio Obras.

Lita Ford
Su banda es impecable con Marty O Brien, quien fue bajista de Methods Of Mayhem, la banda de Tommy Lee (Mötley Crüe),  Bobby Rock (ex batero de Vinnie Vincent Invasion) y Patrick Kennison (guitarra) que le da una impronta moderna y también hace los coros. La blonda comparte con ellos  un “viaje musical” con ese sonido valvular tan particular porque Lita conecta sus guitarras al Marshall  y ¡¡a rockear!! Suena casi punk pero a la vez muy pesado. La banda no es nada “blandita” y la ex The Runays conserva su look en estado admirable, además de tener una súper onda.

Ted Poley
El cantante de Danger Danger está por editar su nuevo álbum “Modern Art” por el sello Frontiers y  conserva un carisma y una muy buena voz, a lo Steve Perry (Journey), y su  look está entre Brett Michaels (Poison) y Sebastian Bach (Skid Row). Tiene una base de fans en USA e Italia y en vivo es la fiesta kissera por excelencia.

Queensryche
Todd La Torre fue cantante de Crimson Glory y es dueño de una voz magistral. Le aportó un aire renovado al grupo, tal como lo hizo Mark Tornillo con Accept. La banda editó 2 discos muy buenos cercanos a sus épocas de “The Warning”. Hubo también más cantantes virtuosos en el barco y fueron el de Tyketto y Michael Sweet (Styper). Si bien adoro a Geoff Tate, considero que si el disco que están grabando continúa este camino compositivo, no se lo va a extrañar.

Doro
Con su voz entre dulce y aguerrida, plasmó un set muy enérgico en el cual les daba la mano a sus fans luciendo sus guantes y pantalones de cuero sintético porque la alemana además de diseñadora gráfica y practicante de boxeo, milita por el proteccionismo animal.
El grupo es una maza y se destacan el bajista Nick Douglas que edito “Regenerations” (2017) y el detalle extra fue tenerlo a Tommy Bolan, guitarrista original de Warlock, haciendo sonar tres guitarras tan heavies y “verdaderas como el acero”. Doro Pesh es la “buena onda” en persona y  no solo conoce la revista y la pronunció en perfecto español, sino que al pasar me comentó junto a su manager sus deseos de volver a Buenos Aires para presentar su nuevo disco a editarse en agosto: ”Forever Warriors, Forever United”.  

Reuniones
Hubo un par de reuniones de las formaciones originales de Keel y Rough Cutt dado que el  productor de evento paga cachets a bandas para que se reúnan, conociendo su base de fans en el mundo. Rought Cutt tocó con todos los miembros originales con el gran Paul Shortino (voz) y su sonido esta entre Bad Company y Judas Priest.
Ron Keel  sorprendió como showman junto a Marc Ferrari (guitarrista - ex Cold Sweet) y tuvieron buena recepción ya que este tipo de reuniones emotivas enganchan a la gente. Ya en anteriores cruceros  se realizaron las de King Kobra, Helix, Britny Fox, Danger Danger y Bang Tango.

Lynch Mob
Muy concentrado en poner su mirada en las cuerdas, George Lynch te vuela la peluca y me agradó charlar con el morocho que tiene un sentido del humor entre particular y serio. Debo confesar que como fan le tenía miedo porque jamás pude constatar cual era el “malo de la película”, o sea, si era Don Dokken o George, y los dos tiene buena onda, solo son sus chisporroteos profesionales pero parecen haber limado asperezas y se esperan shows de Dokken en 2019 con la edición de su DVD reunión en Japón.
Las cosas que Lynch toca son de un marciano y mete esos palancazos y solos muy inspirados. Fue el mejor guitarrista del crucero y lástima que no pudo tocar el virtuoso Akira Takasaki (Loudness) porque cancelaron a último momento  su actuación, hubiera sido muy lindo verlos. La voz de Lynch Mob fue Robert Mason quien grabó el segundo disco del grupo y volvió en exclusiva para este show. Está grabando con los ex Dokken: Pilson, Brown y George un nuevo disco bajo el nombre de “Super Stroke”, además, el prolífico George editó con Corey Glover, el cantante de Living Colour, el proyecto Ultraphonix.
Los conductores del evento fueron los simpáticos muchachos del extinto programa de VH1 “That Metal Show”: Eddie Trunk (ahora en SiriusXm Radio), Don Jamieson y Jim Florentine. Además, estuvieron Luc Carl, la conductora radial de San Francisco: Nikki Blakk y el súper copado Metal DJ Will del programa “The Vault” de Knac Radio.
Quiero destacar a los grupos que gratamente me sorprendieron e incluso algunos que no eran de mi mayor agrado antes de la travesía y pude descubrirlos en vivo como Great White con Terry Lllous (ex XYZ en la voz) que suenan muy bien incluso sin su cantante original Jack Russell. La onda es muy a lo AC/DC y Led Zeppelin y son músicos muy buenos.
También destaco a Y & T con Dave Meniketti (guitarra y voz), una suerte de legendario en plan Sammy Hagar del hard rock, Jason Bieler (guitarrista de Saigon Kick), las chicas de Vixen con la batera Roxy Petrucci que le pega al doble bombo con mucha  fuerza y Britt Lighting (guitarra) que fue sesionista de Ale Sanz, quien visitó nuestro país hace años pero es bien rockera, buena guitarrista y linda mujer también. Otra destacada fue Pretty Maids, bandaza de heavy rock con esos teclados tan geniales, buenas canciones  y la voz de Ronnie Atkins, Kix un grupo que es una mezcla entre New York Dolls, AC/DC y Cheap Trick, y su cantante, Steve Whiteman, es una cruza entre Bon Scott e Iggy Pop. Son buenos y muy convocantes en USA al igual que Tesla.
La mayor convocatoria la tuvieron Tyketto, Kix, Tesla y Queensryche, una banda que sigue teniendo mucho público debido a que en los 80s y 90s tuvo muchas ventas en su país. Por eso es curioso para un argentino ver que en los teatros donde tocaron estos cuatro grupos, había más gente que por ejemplo con British Lions o Doro. El americano tiene su propio mercado y gusto musical y salvo Judas Priest o Iron Maiden en términos masivos, solo escuchan lo de su país.
Rick Allen, el batero de Def Leppard, brindó una exposición de sus obras de arte que rondaban entre U$S 700 a U$S 5.000. Con la compra de algún cuadro o redoblante accedías a una cena con  él. Todas las noches se llenaba su galería. Pude charlar con Rick antes que subiera al barco justo cuando bajó de un auto rentado que lo dejó en el muelle para que pudiera hacer el check-in tal cual se hacen en los aviones. Es la misma modalidad en los cruceros donde pasas por un scanner con los pasaportes y un ticket que se imprime con tu número de camarote. Hay que despachar la valija porque te la llevan los maleteros y te la dejan en la puerta del camarote y eso lleva su tiempo porque imaginen que deben repartir casi 3000, y todo es manejado con un profesionalismo y cuidado de los detalles admirable.
También hubo clínica de guitarra de George Lynch,  sesiones de “preguntas y respuestas” en la pileta con Rough Cutt, el legendario fotógrafo Mark Weiss, quien trabajó en las revistas Creem, Rock Scene, Faces, Hit Parader y Circus, y con Michael Wagener, otro legendario productor discográfico que grabó discos con Dokken, Metallica y más, también Lita Ford que no paró de firmar autógrafos y tomarse fotos.
Se presentó  Winger con Reb Beach y Joel Hoestra de Whitesnake, quien hizo acústicos en la pileta como también John Corabi (The Dead Daisies), Beasto Blanco, un grupo con el bajista de Alice Cooper, Chuck Garric y su novia Calico Cooper, o sea la hija del gran Alice. La onda de ellos es bien  visual y son una mezcla entre White Zombie, Motorhead y Ted Nugent. Tienen sus fans y estos son muy leales. Firehouse, otro grupo muy vendedor en USA y Japón con un estilo entre Mr Big y Skid Row, Rhino Bucket un grupo con el guitarrista de Kix de hard rock, Raven, The Quireboys, Pink Cream 69, Lilian Axe, Autograph, Thunder, Faster Pussycat y dos banda de Covers: “Atomic Punks” de Van Halen y The Iron Maidens, el grupo femenino que tributa a Iron Maiden, que suena muy bien, y también tocaron las hermanas Petrucci con Madam X.
Todo sucedía muy vertiginosamente, desde las 10 de la mañana hasta las 1 de la madrugada había música y tenía que correr a cada escenario porque había horarios que se superponían. Además había que organizarse para comer y revisar las grillas con los horarios que se imprimen por PDF días antes de partir el barco. Hay que sumarle a eso los meet & greet donde hay que hacer cola y te dejan sacar una sola foto tomada por los fotógrafos freelance contratados (A los 20 días te la envían mediante un link secreto para poder bajarlas). No estuvo permitido las firmas en los encuentros, solo hubo una excepción y fue Steve Harris que si las autorizó.
El 2019 tendrá una nueva edición de este crucero y que contará con la presencia de Macalpine, Tom Keiffer, Black N Blue, Saxon, UDO, Soto, Rose Tattoo y michos más para los que quieran tentarse y viajar. De a poco se va difundiendo en radios argentinas muchas de estas bandas de hard rock y ojalá la gente no prejuzgue más y crea que el hard rock es una estirpe de “peluquería”. Solo deben investigar y descubrir que también tienen buenas canciones. La música es música, solo eso, buena o mala.

Por Alejandro Peruffo
Agradecimientos: a Larry Morand y Taylor Ghan