Glenn Hughes nos mostró el camino en una noche

Teatro Flores – 15/4/2018

Un Teatro Flores con mucha gente que quería revivir viejos temas, viejas épocas doradas y resucitar emociones. También había otros tantos que cuando Glenn hacía de las suyas en California Jam, todavía no habían nacido. La marea de adoración era la misma y los emparentaba.

Sale Glenn Hughes a escena a la hora indicada y lo acompaña una banda joven pero que a lo largo del show, nos daríamos cuenta que sabían interpretar perfectamente los temas de Purple y rockear al extremo. Todo explota de la mejor manera con “Strombringer”. Imposible un mejor inicio para calentar a la masa con una canción que identifica una etapa de la banda.
Lo que vendría después iba a ser una concatenación, no solo de grandes éxitos, sino de grandes canciones compuestas con el corazón, como dijo Glenn en un momento del show. Cuando se pone el alma en algo, seguro que salen cosas buenas.
Después de “Sail Away”, “Mistreated” fue un punto altísimo. Glenn cantando en gran nivel y llegando a notas impensadas para su edad. A pesar de todos los excesos y una vida agitada, su presente es muy bueno, y de los Purple es quien mejor registro conserva.
Se suceden bellezas de la talla de “You Fool No One”, “This Time Around” (con dedicatoria al gran Jon Lord, con quien Glenn compuso la obra), “Holy Man” y “Gettin’ Tighter”.
La banda suena compacta, y como ya se dijo antes, con virtuosos instrumentistas. Glenn, a lo largo del concierto, les da espacio para que hagan sus respectivos solos y cada uno lo aprovecha a la perfección.
“Smoke On The Water”, con una versión extendida, es uno de los temas de la era Gillan que logró colarse en el setlist. “You Keep On Moving”, compuesto entre Glenn y Coverdale, cierra el lujoso show, en el cual Hughes no paró de agradecer las muestras de cariño y de declarar su amor incondicional por el público argentino.
Por supuesto que esto no era todo, quedaban los bises con la adrenalina de todos al palo. Al volver a escena, Hughes se presenta despojado de su bajo y sorprende con una versión impresionante de “Highway Star”, otro tema de cuando él no pertenecía a Deep Purple. El cierre es con “Burn” para incendiar el Teatro Flores y dejar a todos en éxtasis.
Un Glenn en plenitud y con el look California Jam pasó por Buenos Aires. Favorecido, como ya dijimos, por un set catastróficamente emocional, creemos que redondeó la mejor performance por estas tierras. ¡Salud Glenn! ¡Y que bueno sería verte en un show junto a tus viejos compañeros de banda! Aunque, entre nosotros, con tu sola figura basta.

Por Ricardo Puiggrós