Doogie White cautivó a todos con su voz y canciones increíbles

Auditorio Acatraz - 26/5/2018

Frente a un auditorio bastante lleno, en verdad no esperaba mucho por este show, y sin embargo fue una noche plácida. Mi última visita al Auditorio fue para el show de Gamma Ray y Roland Grapow Band con Mike Vescera (ex Loudness y Obsession) en voz, más el bajista de Running Wild, y eso había sido hace bastante tiempo.

Gratamente, me dio gusto ver sentado en la butaca un show ameno en un local con muchas reformas, buenas luces, sonido y, si uno quiere, con servicio de comida en el restaurant.
Si bien mucha gente es reacia a ver un show de rock sentado, me hizo recordar a varios auditorios como hay en USA o Europa, con un cierto declive para ver mejor, tipo nuestros  Cinemark, con las diferencias consabidas de que las butacas son de pana y hay incluso paneles acústicos en el techo. En síntesis, muy bien por este sitio que además tiene salas de ensayo y una ubicación de fácil acceso en el barrio de Almagro.
Con la apertura de los locales Asgard y Mathras, se vino el set de Doogie White acompañado por una banda de músicos argentinos. El cantante escosés lució muy bien lookeado (campera de cuero negra y blanca, pantalón camuflado con tonos blancos y zapatillas blancas) saliendo del cliché de los típicos vocalistas heavies (atuendo todo negro). Hizo chistes a lo Monty Piton y se lo vio muy copado.
Doogie supo manejar a la audiencia y hacerla parar de las butacas para aplaudir en un par de ocasiones y manejo una escena muy destada junto a su caudal vocal. Tiene mucho oficio que aprendió de tantos artistas con los cuales trabajó como Praying Mantis o Yngwie Malmsteen. El hombre ofició de conductor y guía del set list, muy bien seleccionado con profesionalismo y se ganó el aplauso de todos. En esta gira por Argentina, se presentó en Banfield, La Plata, Capital Federal (Acatraz), y también brindó una conferencia de prensa con acústico incluido. Como un acto destacable,  cedió al Hard Rock Café de Recoleta un micrófono Shure SM58 que usó por casi 30 años y una foto autografiada para la vitrina del local.
El tener bandas locales de apoyo para músicos que han arribado a nuestro país como Paul Di’ Anno, Eric Martin (Mr Big), Graham Bonnet (Rainbow, Alcatrazz) es, en nuestro mercado, la única chance de realizar estas producciones y también es algo que se estila en el exterior porque por cuestión de costos sería imposible pagar cachets, viáticos y pasajes a más músicos y se opta por traer solo a la figura que engancha al público.
A lo largo del show, no faltaron canciones de los franceses Tank, una banda pionera de la NWOBHM y del proyecto Conerstone. También de Michael Shenker Group como “Before The Devil Knows You’re Dead” y “Lord Of The Lost And Lonely”, entre otras.
Lógicamente interpretó material de su paso por Rainbow, tal es el caso de “Too Late For Tears”, “Cold Hearted Woman” y las brillantes ”Black Masquerade” y “Ariel” (el mejor momento de la noche con los teclados generando climas grandiosos).
El final fue a puro “Arco Iris” con “Temple Of The King” de la etapa con Ronnie James Dio. La mano compositiva de Ritchie Blackmore sigue vigente más que nunca en el planeta a base de grandes composiciones y la lirica épica que era característica en Ronnie.
Ya casi sobre el final, hubo un momento acústico con “Singing Along” (Cornerstone) donde brilló su cristalina voz. Todo estuvo muy bien armado y ensayado, y la banda de músicos locales cumplió bien su tarea. Una gran noche y un Doogie que mantiene su nivel.
A mi entender, Acatraz, con este auditorio tan bueno, sería ideal para que se presenten bandas como las chicas de The Iron Maidens, Fates Warning, Lizzy Borden, los japoneses Loudness, Stephen Pearcy (Ratt), Great White, además de poder organizar muchas conferencias de prensa y eventos de Q A (preguntas y respuestas) o firmas de autógrafos (algunos que se me vienen a la mente son Vinnie Vincent (Kiss), Dee Snider, Lita Ford, Michael Sweet (Stryper) u otras figuras convocantes que pueden venir en plan promocional y traer merchandising, además de interpretar sets acústicos). Con promoción adecuada pueden abrir el abanico de la monotonía de shows que vienen. El público de hard rock puede estar algo tapado pero sigue existiendo en nuestro país y va creciendo día a día. Solo hay que jugársela e intentar, es complicado pero no imposible.

Por Alejandro Peruffo Agradecimiento: a Jorge Montiel (Anubis Music), Zonar Producciones y Chrystal Records