Dimmu Borgir y una nueva cita en Buenos Aires con temas nuevos

Teatro Flores – 11/11/2018

Luego de ocho años sin editar material discográfico y cuatro de descanso, Dimmu Borgir volvió a tratar de recuperar el lugar de vanguardia que supo ocupar hace unos años atrás. Editaron “Eonian”, un disco que no fue muy bien recibido, y comenzaron una gira mundial que los trajo a nuestro país por segunda vez.
 

Abrieron la noche Morferus y Matan S.A. Dos bandas nacionales que ya cuentan con bastantes seguidores y sus propuestas se basan en un Death Metal vieja escuela.
Cinco minutos antes de la hora pactada se apagaron las luces y comenzó a sonar la introducción. Uno por uno los músicos se fueron posicionando y el show comenzó con los dos temas que abren su flamante disco, “The Unveiling” y el corte de difusión “Interdimensional Summit”.
Continuaron con la poderosa “The Chosen Legacy” y la cinematográfica (extraño adjetivo pero cualquiera que escuche la canción lo entenderá) “The Serpentine Offering”, coreada por todo el recinto. Ambas pertenecientes a su álbum “In Sorte Diaboli”. De su disco anterior,”Abrahadabra”,  sonó el hit “Gateways”.
A estas alturas ya se podían sacar varias conclusiones. La primera era que el sonido estaba muy bueno, aunque hubiera preferido un poquito más de volumen a las guitarras. Las pistas que usaron para los coros operísticos y las partes de voz limpia tuvieron un gran protagonismo y acompañaron muy bien a los noruegos, pero a mi parecer, deberían conseguir algún vocalista para esos momentos ya que no son pocos y aportaría más emoción y dinamismo al recital. La puesta en escena le sumo puntos al show. El telón y la vestimenta de los músicos eran muy atrayentes a la vista y la banda estaba perfectamente acompañada por un juego de luces que por momentos parecía el séptimo miembro del grupo.
Y si bien la banda estaba interpretando de manera muy correcta el set, se los notaba con poca onda y energía. Ningún miembro destaco por sobre el resto, salvo en las dos ocasiones donde Shagrath, el cantante, saludo a la gente y pidió agite.
El recital siguió su curso con 3 canciones de su último trabajo. La ganchera “I Am Sovereign”, la experimental y cargada de influencia tribal, “Council of Wolves and Snakes”,  y la intrascendente “Archaic Correspondence”.
Pasada la seguidilla de nuevas canciones, interpretaron “Puritania”, de las más festejadas de la noche. Terminada la misma se retiraron del escenario para volver con los bises.
Estos arrancaron con la perlita de la velada, la oscura y violenta “Indoctrination”, perteneciente a su aclamado disco “Puritanical Euphoric Misanthropia”.
Para cerrar, dos clásicos del grupo que sin duda alguna funcionaron como broche de oro. La operística y emotiva “Progenies Of The Great Apocalypse”, de su famoso “Death Cult Armaggedon”, y la infaltable obra maestra y emblemática “Mourning Palace”, finalizando el show a puro pogo y festejo.
Dimmu Borgir cumplió con un concierto muy cuidado y prolijo, pero a su vez dejo gusto a poco debido a la falta de viejos clásicos, la corta duración del show y la falta de ganas y carisma.

 

Por Ignacio Azzarita
Foto: Romina Gillón
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