Cubrimos sus shows en el Festival de Baradero y Temperley

Iorio a full a pesar de las vicisitudes sufridas

1) ROCK EN BARADERO 2018 – 2/2/2018
CUMPLIENDO SU DESTINO

Semana más que turbulenta para el caudillo del metal nacional, que a esta altura da muestra clara de que solo la muerte le hará esquivar la responsabilidad que sobre sus hombros pesa. Esa de ser el encargado de enarbolar la bandera del género pesado, como fue en este caso en el día 1 del Baradero Rock edición 2018.

Con la incógnita de cómo sería el show y sobre todo, de qué diría al respecto del episodio que lo depositó, herido pero de pie, en el escenario para cerrar el primer capítulo del festival, ahí estuvimos como tantas otras veces, sabiendo que de una u otra forma ver a Ricardo siempre deja lo suyo y ningún concierto es uno más.

Al filo de las 2 de la mañana, demorada la presentación en más de una hora, hecho que apenas si le dio tiempo a los casi 4 mil asistentes para ir de un escenario al otro, entraron en fila los 5 compañeros de banda de Ricardo y recién al encenderse la pantalla trasera y algunas luces, apareció Iorio de pantalones negros y campera verde militar cortada para que pudiese pasar por su manga el yeso que posee en su brazo izquierdo y con un visible apósito en su cabeza.

Sin una sola palabra, empezó un show que a través de su lista de temas se encargaría precisamente de eso: Dejar que la obra del artista hable por si sola y por el mismo.

“Debes Saberlo” abrió la velada seguido de “Del Más Allá” y como siempre la pantalla trasera se llenó de esos amigos de Ricardo que ya no están. Baradero y la región, sería el latiguillo de la noche en boca de Ricardo, y “Voy A Enloquecer” se haría presente, presentándola como “Una canción que escribí antes de ser padre”, comentario utilizado en alguna entrevista para contar de que en el próximo disco, habrá una nueva versión del mismo. ¿Será?

“Memoria De Siglos” y afuera el pie de micrófono que con el yeso incomoda. A veces uno da lo que merece y también recibe lo que merece fueron las palabras elegidas para presentar “Presa Fácil”, momento muy esperado dado el contexto que lo llevó esta vez a un Baradero que no se destacó precisamente por la cantidad de público asistente, lo cual sumado a la multiplicidad de tribus hizo que por momentos faltase esa cuota de explosión que caracteriza a los seguidores de Iorio.
Momento para presentar a la banda y esgrimir una frase fuerte y bien irónica para darle lugar al siguiente tema: “Yo soy el facho y el amigo de la yuta”. “Buitres” y el bombo de Walter Martínez le reventó el pecho a más de uno: ¡Una aplanadora!

Llegaría un amigo al escenario para cantar, y quizás darle un merecido respiro a Ricardo, Larry Zabala (ex Nepal) y su gran interpretación de “El Visitante” con la correspondiente proyección de imágenes de la guerra de Malvinas de fondo.

Una pequeña introducción a cargo de Joana Gieco y “Los Delirios Del Defacto” traería el primer y único inconveniente técnico de la noche en la guitarra de Rubén Martínez que se solucionó en cuestión de segundos con el cambio de la misma.

“Toro Y Pampa”, momento ideal para que los asistentes más fieles a la banda salten y griten como en cada rincón del país en que dicha alegre melodía suena.

Segmento del show para traer al escenario a la responsable ni más ni menos que de las guitarras en el primer disco de Iorio como proyecto: Carina Alfie. Misma introducción que abre el tema en el disco y “Guitarrera” seguida por “Robo Un Auto” y “Justo Que Te Vas” un tema más tranquilo pero que en manos de esta enorme guitarrista a la cual Ricardo se encargó de dar justo reconocimiento, es realmente para disfrutar en cada concierto que suena.

Inevitable momento el del final, como inevitable la ya clásica frase: “Nos vamos arrimando a la tranquera” y la dupla final de canciones se hizo presente. Primero “Amistades De Tierra Adentro” para después si, bajar el telón con “Tu Eres Su Seguridad” y una proyección de imágenes, a esta altura característica, que busca de parte de Ricardo reivindicar la obra peronista a lo largo y ancho del país, se puede compartir o no la ideología, más ahí está, a modo de mostrar algo muy puntual y diferente en un concierto de rock.

Una hora de show parece haber sido lo pactado y por ende cumplido a destajo en esta edición del festival. La banda completa saludando al público en medio del escenario y rápidamente Ricardo saliendo del mismo, seguramente dolorido, pero habiendo cumplido y dando lugar al reconocimiento de quienes eligió para que lo secunden en esta etapa que comenzó hace ya un tiempo y con quienes recorre gran parte de su extensa carrera. Pocos artistas son capaces de resistir una censura como la del B.A.Rock 2017 y un episodio como el sucedido hace pocos días y continuar adelante.

Teniendo en cuenta que ambos hechos tuvieron el correspondiente oportunismo periodístico de cierto sector, ocupándose de destacar hechos aislados, y con insostenibles argumentos, acusar al cantor de tal o cual cosa, intentando hacer prevalecer dicha acusación por sobre 40 años de carrera, fue doblemente meritoria la presentación.

Más allá de algún que otro desliz musical, Ricardo Iorio, guste a quien le guste, posee una trayectoria tal que hace rato lo coloca dentro de los más importantes músicos argentinos y sin lugar a dudas el principal referente dentro del género, a pesar de todo lo que se pueda decir de él.


 

AUDITORIO SUR (Temperley)-17/2/2018
CUANDO SOBRAN LAS PALABRAS

Si la presentación de Iorio en “Rock en Baradero 2018” a priori era toda una incógnita, por obvios motivos por supuesto, esta vez, íntimamente muchos confiábamos en esta nueva presentación, ya por fuera de un festival, y nuestra intuición no nos fallaría.

En los alrededores del recinto cientos de metaleros en bares, veredas, bancos de plaza y por qué no, frente a algún supermercado chino, saciaban su sed, como sabiendo que había que estar más que bien hidratado para resistir las 2 horas de show que se venían por delante.

Pasadas las 22 horas y tras una espera matizada por los cánticos de la gente entremezclados con "Perry Mason" de Ozzy Osbourne sonando en los parlantes, los músicos salieron a escena.

“Horizonte Perdido” fue el instrumental que traído desde “Ácido Argentino” abrió una lista que dejaría boquiabierto a más de uno.

Como de costumbre ya en muchos shows “Debes Saberlo” fue más que bien recibido, en este caso con el público tapando la voz de un Iorio que parado frente al escenario y con sus laderos musicales atrás de él, pero un escalón más arriba, se mostró mucho más distendido que hace dos semanas, manteniendo en su brazo izquierdo tan solo un vendaje, dejando atrás el olvidable incidente.

"Buitres” sería el siguiente tema y rápidamente comenzarían las gratas sorpresas de la noche en la lista: "Cautivos Del Sistema" de V8, y a más de uno se le puso la piel de gallina sin dudas, una versión tal vez no tan fiel a la original pero si más que festejada.

“Espero sea de su agrado este repertorio que hemos labrado” fueron las palabras exactas de Ricardo y a despacharse con "Glifosateando" acompañada por imágenes muy bien elegidas, mostrando el desastre en la fauna acuática que está produciendo el derrame de agrotóxicos sobre los distintos ríos del país. "Voy A Enloquecer" le daría paso al primer invitado de la noche, Larry Zabala, quien interpretaría "El Visitante" y también "Donde Dobla El Viento", este último de su autoría.

A esta altura el Auditorio Sur era un infierno literalmente, colmado de público, que además de no dejar espacio libre, se encargó de corear uno a uno todos los temas contagiando un calor que sobrepasaba ampliamente la temperatura en el exterior del mismo.
Momento para Alejo León y seguir acrecentando su vínculo con la gente, él solo con su guitarra y la interpretación en versión limpia y libre de "Olvídalo Y Volverá Por Más" y "Gil Trabajador" dándole el pié justo para que vuelva el padre del metal nacional al escenario y juntos hacer "Zamba De Resurrección" e ir volviendo al formato eléctrico, sin antes olvidar destacar la figura de Walter Martínez quien se negó a suspender el show a pesar de no estar al 100% físicamente, cabe aclarar que no se notó en lo más mínimo sino todo lo contrario, como siempre, y ganándose la consabida ovación para este motor que tiene la banda.

"Del Más Allá" los puso en marcha otra vez, canción que le daría paso a otra perla de la noche "Ruta 76" y no dejar otra opción que reiterar palabras seguramente ya vertidas: Ricardo Iorio es un descriptor cartográfico único e inigualable.

Hora de presentar a la banda, hacer saltar a los presentes con "Triunfo" y hacer una pequeña pausa en la que se escucharía "Gol Argentino" del disco "Tangos Y Milongas", acompañada por imágenes del mismísimo Diego Maradona mientras en el escenario ultimaban detalles para lo que proseguía.

Hora de subir al escenario Carina Alfie y meterse de lleno en las diferentes versiones pertenecientes al más reciente disco de este proyecto: "Guitarrera", "Quiero Ser Como Usted.", versión del tema de Roxette, rara vez hecha en vivo, y "Justo Que Te Vas", junto con aplausos, como siempre, para la virtuosa guitarrista oriunda de San Nicolás.

Habría lugar todavía para un invitado más y en ese contexto subió Clavito Actis para ejecutar "Melodía Morfina", una canción grabada hace más de 10 años a dúo con Iorio y de la cual existe un video junto al Almafuerte formato trío de aquellos años.

Arañando la medianoche llegó el tridente final de canciones: "Presa Fácil", "Toro Y Pampa" y "1999", cabiendo la aclaración que había una más en lista, pero Ricardo se encargó de hacerle señas a Walter de que ya estaba todo terminado, había cumplido y con creces, se bajó de la batería y fue el primero en fundirse en un abrazo con el capitán del equipo quien saludaría uno a uno a sus compañeros delante del cartel luminoso con el nombre de la agrupación.

Momento de la desconcentración de la multitud musicalizado con "De Mi Rumbear Al Sur”. Los comentarios generales que se escuchaban en el lento caminar hacia la salida eran unánimes y monotemáticos: Un show completo mire por donde se lo mire. Extenso, vibrante, con invitados y una lista para todos los gustos.

Una noche en la que al caudillo, que se caracteriza por el peso de cada palabra que dice, le jugo (¿o no?) una mala pasada el sonido, no dejando escuchar con toda claridad sus decires entre tema y tema. Sin embargo una vez más habló él a través de lo más importante que posee: Su obra.  

Por Sebastián G. Ruiz Díaz Foto: Giselle Sosa