Armored Saint dio un show fantástico ante sus locos fans

Uniclub – 2/6/2018

Show de “fans para fans”, mejor descripción y concepto no podía tener este súper show de heavy metal clásico. En mi caso espere 33 años para ver a esta banda que sus miembros se conocen desde  los 9 años y tocan juntos de adolescentes. Un caso atípico y que refleja la química que tienen en vivo.

En mi adolescencia, recuerdo que recibía por correo sobres del fan club del grupo con fotos, stickers, prendedores  y hasta alguna carta de puño y letra de John Bush. Por suerte pude mostrarle eso en la previa del show y nos reímos junto a sus compinches de la banda.    

Fue un viaje nostálgico al pasado aunque reconozco que el grupo mostró un reforzado presente musical y profesional reflejado en su performance aplastante.
El quinteto arrancó con “With Hands Down“, un tema de su último disco de estudio homónimo editado por Icarus Music en Argentina. ¡Fue una verdadera piña de box!

La banda me maravilló en vivo con la personalidad de John Bush y su labor de  frontman y   vocalista de grandes dotes. Ya habían sido aplastantes los dos conciertos que el cantante había dado cuando vino formando parte de Anthrax (Obras 1993) y se esperaba de él lo mejor. Por otro lado, Joey Vera quien gira y edita material con Fates Warning y Redemption, y quien también pasó por Anthrax un breve tiempo, tiene también un proyecto con Scott Ian y su esposa, la hija de Meat Loaf, llamado Motor Sister. El bajista tiene la imagen de un punk con toda la escena de los músicos a los que no se les puede sacar la mirada de encima, es de los bajistas que admiro, que tocan con los dedos y además hace cosas con el bajo dignas de un fan de Jaco Pastorius o Stanley Clarke. En los 90’s se perfeccionó estudiando jazz pero tiene mucha actitud y me quedaron grabados los golpes con la mano que le daba a los fans en varias ocasiones.

“Gonzo” Sandoval (batería) con doble bombo infernal, tiene un gran tempo y un golpe terrible, y la dupla de guitarras de Phil Sandoval y Jeff Duncan cumplen al dedillo su labor  intercalando solos e incorporando melodías de guitarras gemelas gracias a su amor a Thin Lizzy. Hasta le dan un tinte blusero a lo Zeepelin o Hendrix usando esas guitarras Esp Modelo Kirk Hammett. Jeff, dicho sea de paso, armó el proyecto Atomic Highway junto a Rowan Robertson (ex Ronnie Dio). Como detalle por el hard rock europeo, Joey Vera lució el logo de los irlandeses en su cinturón.

Todos los músicos lucieron impecables y conservan un buen look, algo clave en un grupo,  y además los Santos tienen composiciones muy buenas y variadas con diversos climas que pueden agradar a muchos oyentes y en especial a fans de Maiden, Judas Priest e incluso amantes del thrash metal.
Ya al tercer tema los fans coreaban el nombre del grupo y dejaron encantada a la banda que filmó los “Olee Olee…” o “Es un sentimiento, no puedo parar….” dado que parecía un show de Kiss, lo cual sorprendió ya que no era esperable semejante recepción.

“March Of The Saint” y el “Tribal Dance”, con ese tinte de percusión latina marca Sandoval, hicieron delirar aún más a la gente (el proyecto Black Raven que tiene el baterista es en ese palo).

La hardrockera “Last Train Home” me llevó a las imágenes del clip filmado en una estación abandonada de California y le puso al ambiente de Uniclub una emotividad con crecimiento global. Mi favorita por siempre es la ganchera “Chemical Euphoria” que habla en contra del consumo de crack y arremete con su riff súper heavy, y la disfruté como nunca. Otro temón destacado fue “Symbol Of Salvation” del disco homónimo editado por Pacheco Records. Los temas iban pasando y cada vez la gente se prendía más. La  balada con un estilo como el que practica U.F.O., “Book Of Blood”, hizo temblar a más de uno.
 John Bush me recordó a Phil Moog (U.F.O.), no solo porque el inglés luce calvo hoy en día como el americano, sino por sus chistes entre tema y tema, más su buena presencia, vestido con pantalón y camisa marrón, un look atípico para los cánones del heavy pero con  buen estilo. El show siguió con temas gancheros como “Reing Of Fire” y “Can You Deliver”, otra que remite a los días tan ochenteros de Mad Max y Excalibur.
“Los Santos Armados” tocaron en los 80’s codo a codo con sus pares pero otros  terminaron siendo mas vendedores que ellos, caso Metallica, y esto les pasó por no tener  mas apoyo de producción. Este presente los encuentra con un calibre muy loable y creo que merecen más. Pienso que con un nuevo álbum en el 2019 y con el apoyo de Metal Blade, su sello discográfico, podrán hacer giras más extensas y seguramente los volvamos a tener por aquí. Sería ideal poder verlos en un festival como el Monsters Of Rock (en Buenos Aires y en Brasil), algo que los ayudaría a fortalecerse en Sud América o hacer un doblete como tocar con Saxon, Flotsam & Jetsam u otros grupos que conjuntamente compartan audiencia.

La gente quedó enloquecida y la concurrencia fue óptima cerrando una gran noche.
En general es hora que el público argentino se abra más a bandas como Lizzy Borden, Fates Warning, Loudness, Metal Church, Doro, entre otras, y que los fans y radios generen  promoción con el objetivo de poder disfrutarlos algún día en directo. Si no se hace ese laburo de corazón o no les sale de adentro, no se pueden lograr shows redituables y que se repitan con los años. Creo que hay que apoyar la movida y eso generará sucesivas venidas de las bandas de heavy metal verdadero.

Como apostilla, destaco que el grupo salió a firmar autógrafos y a tomarse fotos con la gente en la calle, aunque la idea original era que luego del show estuvieran dentro del local con el público pero se complicó quedarse en Uniclub después de terminado el mismo. Eso fue ajeno a la organización. Fue una sorpresa para varios que los hermanos Sandoval, como también Joey Vera, hablaran en español. Eso es debido a su descendencia mexicana lo cual facilitó la comunión con sus fans. Además, al finalizar el concierto hubo sorteos de estandartes de cuero firmados y demás sourvenirs y destaco que hubo gente que viajó desde el interior, y hasta de Uruguay, para asistir al evento. Todos compartieron una atmósfera de metal verdadero en donde estaban los que debían estar. Como ya dije antes, un show de “fans para fans”, un concepto romántico y “cool” que le dio un toque de exclusividad y mucha emotividad.

Por Alejandro Peruffo
Foto: Andrés Violante
Agradecimiento: a Fabián de la Torre y Marcia (Fanzine Metalica), Carlos (Icarus Music), Hugo García (Jedbangers) y Gerardo de Pacheco Records (por un esfuerzo conjunto de producción. La unión hace la fuerza y la “metalicidad”)