Estuvimos con ellos en un ensayo

Se reúne el Imperio para festejar en vivo

Un mediodía soleado fuimos hasta Estudio 448 para charlar con los músicos que formaron parte de Imperio, esa banda de power metal que explotó a fines de los 90s y que causó un revuelo impresionante en la escena de esa época. Este año se cumplen 20 del primer disco (“Abismos En El Cielo”) y ellos lo quieren festejar en vivo. Por eso  se juntaron Christian Bertoncelli (voz), Juan Manuel Varela González (guitarra), Wan Lee (guitarra) y Willy Varela González (batería), todos ellos partícipes de esos tiempos maravillosos donde la banda sacó sus dos primeros discos y llenaba Cemento a full.

También en esos tiempos solían ser soporte de las bandas internacionales que arribaban al país (Stratovarius, Gamma Ray, Shaman).
Compartimos un rato ameno con ellos y nos dejaron todas sus impresiones acerca de este regreso.


¿Cómo idearon este festejo por los 20 años del primer disco? ¿Cómo se les ocurrió?
Juan Manuel Varela González: El día anterior a la última visita de Rhapsody al país, show al cual asistí, me puse a escuchar cosas por internet y justo vi un tema de Christian (Bertoncelli) que hablaba de Osvaldo Civile. Me encantó y le puse “Me Gusta”. Hacía mucho tiempo que no lo veía. Al otro día resulta que nos ponemos a chatear por Facebook y recordamos un montón de cosas. Me contó de sus problemas con su garganta, de los cuales ni estaba enterado, y me recordó también que este año se cumplían 20 de “Abismos En El Cielo”, nuestro primer disco con Imperio. Ahí empezó todo y se fue armando este regreso. Yo estaba en otra totalmente y casi ni había escuchado bandas en este último tiempo. Estaba muy metido en el negocio de producción de teatro y de algunos shows. Christian me preguntó por Willy, ya que era parte fundamental de esto, y además teníamos que ubicar a Wan Lee.
Christian Bertoncelli: Decidimos que Juan Manuel se encargara de hablar con Willy y yo haría lo propio con Javier Barrozo, amigo de ambos, y Wan Lee.
Wan Lee: La verdad es que yo también me había desconectado y no había visto a nadie, salvo a Christian. Con respecto a la música, estaba tocando en una banda con un grupo de amigos, pero solo hacíamos covers, ensayábamos y tocábamos a veces. Para que te des una idea de la bola que le daba, tocaba solo el bajo. Cuando Christian me contó la idea, me encantó. Me vinieron grandes recuerdos ya que pasamos cosas muy lindas en esas épocas. Me gustó mucho la posibilidad de volver a tocar, pero lo importante y fundamental era poder sacar a Willy del manicomio (risas).
Willy Varela González: Recibí un llamado de Juan Manuel y me dijo que teníamos que hablar personalmente. Actualmente estoy trabajando en el transporte, hago fletes y colgué todo, hasta había vendido mi batería. Después de Imperio, lo último que había hecho era lo de Pirámide y luego nunca más. Aparte, se me cayó el pelo (risas). Fue una alegría y una emoción enorme cuando me encontré con Juan Manuel.

Una vez decididos a hacer una reunión en vivo, ¿cómo se corporizó la vuelta?
J.M.V.G.: Mirá, como yo ya había hecho interacciones con Martín Toledo, de La Nave De Oseberg y Estudio 448, en la producción de shows para la gira de Barilari-JAF, me pareció que era la persona indicada para producir la vuelta. Aparte, era como cerrar un círculo ya que nosotros habíamos grabado nuestro primer disco en La Nave De Oseberg, allá por 1999. Por lo tanto, él es el productor de este show que daremos en El Teatrito el 4 de mayo. Aclaro que salimos como “El Imperio Se Reune, Abismos En El Cielo” para evitar confusión con los que actualmente usan el nombre.

¿Cómo fueron los primeros ensayos? ¿Cómo se sintieron?
C.B.: Es como que nos hubiéramos visto ayer, no se sintió el paso del tiempo. Es realmente muy bueno poder ensayar juntos y que estemos casi todos los de aquella época. El que no se pudo sumar fue Axel Sierra Bas (teclados) ya que está radicado en Barcelona. Lo llamamos, pero por razones obvias no pudo venir.
J.M.V.G.: Por este motivo lo incorporamos a José Sanmartino en teclados, quien es docente de la música. Además, es el más instruido en lo técnico y es el más joven (risas). Nos pone al corriente en cuanto al sonido de hoy. Nosotros queremos estar a la altura de las circunstancias para que la gente pueda disfrutar de una gran noche y podamos recrear los temas de esa época con la tecnología actual. Queremos volver bien y para eso venimos trabajando duro en los ensayos.
C.B.: Es una linda oportunidad para poder hacer muchas cosas que quedaron pendientes en el pasado. En aquellos años, que fueron maravillosos, éramos muy pendejos y la “bardeábamos”. En realidad, lo que pasó es que nos explotó una bomba en las manos y nos cagamos de risa. No lo supimos resolver, no supimos manejar los momentos y por lo tanto no hicimos un montón de cosas que hubieran estado muy buenas. Trataremos de saldar la deuda ya que ahora no tenemos los vicios de esas épocas (risas).
J.M.V.G.: Me acuerdo de que cuando Christian lo buscó a Willy para que se incorporara a la banda se tuvo que llevar el combo. Willy tocaba muy bien el doble bombo y yo me prendí con él. “Si te llevás a un Varela González, te tenés que llevar a los dos por el precio de uno”, le dije a Bertoncelli (risas).

¿Qué expectativas tienen para lo que se viene?
C.B.: Lo que queremos es pasarla bien. Queremos que la noche del show sea un momento de felicidad, que lo disfrutemos y que a la gente le guste el concierto. En realidad, como ha cambiado tanto todo, no sabemos lo que va a pasar ni cómo reaccionará el público. Lo bueno es que nos llegan muchos mensajes de gente que quiere revivir los momentos pasados. También están los que nunca nos vieron en vivo y que ahora se darán el gusto.

¿Pueden adelantar algo del show?
C.B.: Tocaremos todos los temas de “Abismos En El Cielo” y también todos los de nuestro segundo disco, “Paz En La Tormenta”, ya que no haremos el año que viene otro festejo por los de 20 años de él. La gente quiere escuchar todos los temas y les daremos el gusto en un solo show. También haremos uno o dos covers sorpresa.

Y vos José, ¿cómo fue que te llegó la convocatoria para integrarte como tecladista?
José Sanmartino: Ya los conocía a todos, pero la convocatoria me llegó a través de Javier Barrozo. Estaba grabando un proyecto con él y un día me dijo que iba a ser parte de este show con los chicos, que iba a tocar el bajo, y me propuso que tocara los teclados. Obvio que acepté y me integré a los ensayos. Cuando era chico, los fui a ver varias veces en vivo y debido a eso ya conocía los temas. Recuerdo haberlos visto cuando tocaron junto a Azeroth y Shaman en Showcenter de Haedo. En esa época era fanático del power metal y me compraba muchos CDs de ese estilo.
C.B.: Sí, Javier (Barrozo) estará con nosotros ya que fue parte de toda esa época. Si bien no fue miembro estable de Imperio, estuvo tocando mucho tiempo el bajo y haciendo coros. También colaboraba en el armado y era amigo de todos. Además, de tocar el bajo, en este show va a cantar en diferentes temas y eso es algo muy bueno. Estamos armando buenas armonías vocales y duetos entre nosotros.

¿Qué recuerdan de esa época? ¿Qué anécdotas pueden reflejar?
C.B.: Como recuerdo, te puedo decir que todo lo que pasó en esos años fue muy bueno y positivo. Dentro de la locura que teníamos, la pasamos joya e hicimos cosas que ahora serían imposibles. Compartíamos todos el mismo sueño  y estábamos prácticamente todo el día juntos. Pasaba más tiempo en la casa de ellos que en la mía (risas).
Actualmente, en las bandas, sólo hay intercambio de WhatsApp. La verdad es que fuimos aprendiendo en el camino y ya para el segundo disco tuvimos algo más de experiencia, más presupuesto y un productor acorde.
J.M.V.G.: Lo que tanto soñamos en el barrio se cumplió.
C.B.: Recuerdo que debutamos en 1996 en D’Mistic, un lugar que quedaba en Villa Devoto. El show lo hacía Jerikó que grababa su producción independiente en vivo para editarla en cassette. Éramos invitados, pero tocamos después de ellos, y la gente nos bancó.
En esos tiempos, en relación a las quejas actuales por tener que vender entradas, nosotros también lo hacíamos, pero con la diferencia que se vendían solas. La gente nos las pedía a full e incluso iban a ver a las bandas soporte. Había mejores grillas y las bandas de apertura eran acordes con las que cerraban.
C.B.: En cuanto a anécdotas, te puedo comentar como editamos el primer disco. El tema es que lo iba a sacar Nems e incluso ya nos incluía en las publicidades. Me acuerdo que había una promo con el primer disco de Jason, más otras bandas, y con un el logo nuestro como anunciando el material que se venía. Resulta que cuando comenzamos a grabar, le llevé un adelanto a Marcelo Cabulli, el dueño de Nems, y parece que mucho no le gustó. Me dijo: “Vemos más adelante lo que hacemos…”. La verdad era que no queríamos esperar nada y empezamos a buscar alternativas. Como en esa época yo trabajaba en la disquería Rock Division, en la sucursal San Miguel, vino a traerme material Carlos Zárate del sello Icarus Music. Recién estaban comenzando a editar y distribuir cosas, y habían lanzado el disco de Jezabel. Aproveché la oportunidad para hacerle escuchar algo del material de Imperio y me dijo: “Pensé que era más power…”.
No nos dimos por vencidos y finalmente nuestro tecladista Alex junto con otro pibe se asociaron con el sello Blackstar, de Fernando Serani, y entre todos lograron editar el primer disco (“Abismos En El Cielo”). Luego hicieron lo propio con el segundo. Bueno, creo que viendo lo que pasó, los sellos que no nos quisieron se habrán arrepentido (risas).
W.L.: En la grabación de ese primer álbum, era todo nuevo para nosotros. Todo era un mundo para descubrir.
J.M.V.G.: En el disco, Omar Piñeyro, quien era tecladista de JAF, estuvo en La Nave De Oseberg como productor. La verdad es que él nos alineó un poco, pero prácticamente lo hicimos solos. A él no le gustaba lo que hacíamos y no nos ayudó demasiado.
W.L.: Me acuerdo que antes del disco habíamos grabado un demo (1996) y esos temas también los tocaremos en vivo.
C.B.: En realidad, nosotros habíamos grabado un primer disco en el estudio del Pato Strunz (baterista de Malón). Me acuerdo que tenía ese estudio en el barrio de Flores, en Capital. Habíamos firmado un contrato con un sello nuevo (Mentes Abiertas) que era más de hardcore. Lo que pasaba es que al principio, tocábamos mucho con bandas de ese estilo y también de punk. A ese sello, me acuerdo que se les había asociado Fabián de la Torre del Fanzine Metálica. En esa discográfica estábamos nosotros, Punisher y varias bandas más, pero como no pagaron el disco, el Pato no liberó el master y todo se truncó. En esa grabación también cantó Javier Barrozo. El demo que recién nombró Wan Lee es anterior a esto y tenía 3 temas: “El Tiempo Dirá”, “Presagio Final” y “Como La Hiedra”.
J.M.V.G.: Queremos hablar con el Pato Strunz a ver si lo podemos recuperar, estaría bueno…
Y siguiendo con las anécdotas, te cuento que cuando tocamos junto a Stratovarius, gente de la banda nos vino a proponer hacer una gira con ellos por Europa. Nosotros, en ese momento, éramos muy chicos, no sabíamos inglés y no teníamos manager. Todo al fin se diluyó por no tener una estructura y alguien que nos guiara.
Otra anécdota buena es cuando hicimos el show junto a Gamma Ray y Roland Grapow Band en el Marquee de la calle Honduras (1998). Resulta que en la banda de Grapow vino Mike Terrana y este gran baterista, se pasó todo el show de Imperio filmando a Willy. ¿Lo habrá querido copiar? (risas) ¡Una locura! Y lo mejor de todo fue que lo enganchamos a Grapow para que tocara de invitado en nuestro segundo disco.
C.B.: Y te cuento ahora la contracara, cuando tocamos en Showcenter con Shaman, Willy quiso filmar a Confesori, el batero, y mientras estaba en eso, vino gente del staff de la banda, lo golpeó y le sacó la cámara con la cinta. ¡Todo mal, pobre Willy! Pensaron que le iba a robar las técnicas a su baterista (risas). Un saludo a Confesori, desde acá (más risas).

Para terminar, ¿hay planes después del show en El Teatrito?
J.M.V.G.: Pensamos que luego de este concierto, se harán varios más en lugares fuera de Buenos Aires y también en el exterior. Fundamentalmente queremos disfrutar e ir paso a paso. Las posibilidades de hacer cosas se irán dando a medida que pase el tiempo.
También estaría bueno reeditar los dos primeros discos que hace mucho están descatalogados y hay mucha gente que los desearía tener. Tenemos que sentarnos a hablar con Blacky, de Blackstar, el sello editor, y ver el contrato que se ha firmado y los derechos. Recuerdo que esos masters los pagó la banda.
Pero eso será en un futuro, lo principal es disfrutar a full esta fecha que se viene el 4 de mayo y que todo salga a la perfección.

 

Texto y Foto: Ricardo Puiggrós