Charlamos con Scott Gorham antes del Solid Rock

El rocker de las guitarras armónicas

Black Star Riders se presentaba por primera vez en Argentina dentro del marco del Solid Rock y era una buena oportunidad para preguntarle muchas cosas a Scott Gorham, el guitarrista referente de la banda. Nos encontramos con él la noche anterior al show que daría el grupo en Tecnópolis y de muy buen humor se abrió a una entrevista especial.
 

Este gran violero nació en Glendale, California, y coescribió varios hits de Thin Lizzy junto al legendario Phil Lynott (década del ochenta). Durante los 90s formó 21 Guns y grabó guitarras junto a Psycho Motel, el grupo de Adrian Smith (Iron Maiden). En 1996 reformó Thin Lizzy y actualmente recorre el mundo con Black Star Riders. Superó excesos de épocas pasadas y ahora se lo ve con todas las ganas de seguir triunfando con lo que mejor hace, música de la buena.
A continuación, lo mejor de una jugosa charla en el salón de conferencias del hotel donde se hospedó durante su estadía en Buenos Aires.

 

¿Cómo surge el nombre de Black Star Riders?
Con Rick Warwick (N. de la R.: cantante de la banda) decidimos dejar de usar el nombre Thin Lizzy debido a que no estábamos convencidos de seguir usándolo. En un tour, en el micro en donde viajábamos, vimos un film de cowboys llamado “Tombstone” en donde había una pandilla roja o algo por el estilo, y decidimos usar ese nombre, pero cambiando el rojo por negro.

¿Cómo describís el tercer y último disco de la banda (“Heavy Fire”), editado el año pasado, comparándolo con los anteriores?
Mirá, el primer y segundo disco tienen ese sonido “Lizzy” característico, pero en este último, al estar más sólidos como banda, plasmamos un sonido más diverso. Seguramente, el que sacaremos ahora será aún más cambiante y lo grabaremos en marzo del año que viene en Los Ángeles.

 

¿Qué esperás de los shows en Sudamérica?
En verdad, no supe muy bien qué pensar cuando se concretó la gira. Sabía que tanto Judas Priest como Alice In Chains tienen muchos fans por aquí y muchos hits ya afianzados dentro del público. También sabía de la pasión de la gente y sus cantos futboleros en los shows.

¿Qué tipo de guitarras estás usando actualmente?
Uso una Gibson y también una Fender Stratocaster, tanto en vivo como en estudio.

El año que viene se cumplen cincuenta años del comienzo de Thin Lizzy, ¿habrá edición de nuevo material?
¡Uh! ¡Ya cincuenta años! No puedo creer cómo estoy sentado acá todavía (risas). Universal Music editará un box set con material inédito y también con ensayos que tienen bromas y hasta algunos yerros en las interpretaciones. El sello quiso incluirlos porque consideran que los fans estarán encantados de escuchar esos audios “embarazosos” (risas).

¿Cuáles son tus influencias como guitarrista?
Mis influencias son los guitarristas ingleses y por eso me mudé a Inglaterra: para ser parte de esa pequeña isla de la cual yo me preguntaba: “¿Se tomarán el agua del mar para conseguir ser tan creativos? (risas)”. Los ingleses tienen grandes canciones, mega íconos de la música, y por eso amo a Peter Green (Fleetwood Mac), Jimmy Page, Eric Clapton y Rory Gallagher, con quien compartimos muchas borracheras, pero que tenía una gran personalidad y se tocaba la vida.

¿Recordás cuando te probaste en Thin Lizzy y conociste a Phil Lynott?
Fue en un club de comidas africanas en Hampstead, al norte de Londres. Yo tenía mi visa de trabajo en Inglaterra y un amigo irlandés me sugirió probarme en un grupo que, según él decía, tocaba rock irlandés. Yo me pregunté a mí mismo: “¿Thin Lizzy?” (N. De la R.: el nombre hacía referencia a una heroína de un comic). La verdad es que no sabía qué significaba el nombre, nunca los había escuchado e incluso nunca había visto fotos de ellos. Bueno, el tema es que fui a ese club donde estaban y al entrar vi a unos negros con camisas floreadas armando las mesas y poniendo platos, cubiertos y vasos para la cena. De repente, me doy vuelta y un hombre me pregunta: “¿Vos sos Scott?”. Lo primero que se me ocurrió pensar es que ese sujeto era uno que trabajaba allí (risas), pero se presentó como Phil y me pareció una rareza escuchar a un negro con acento irlandés. Fui a un ensayo en donde estaban Brian Robertson y Brian Downey. Yo era el 25º guitarrista que probaban y fue así que, con mis 22 años, comencé a zapar con ellos, mientras Phil iba grabando todo. Luego de tocar, fuimos a su casa y ahí me anunciaron que consideraban que era el indicado para el puesto. Les contesté: “Váyanse a cagar...” (risas). Obvio que dije que sí y nunca más me fui.

Thin Lizzy es conocido por el sonido de guitarras gemelas como tenían en esa época Lynyrd Skynyrd, Marshall Tucker Band, Allman Brothers y Wishbone Ash. ¿Cómo surge ese sonido?
Mirá, las guitarras gemelas surgen de casualidad grabando el tema “Night Life” (1974). El técnico de grabación agregó un delay a las guitarras y por eso nos pidió disculpas, pero a Robertson y a mí realmente nos gustó cómo había quedado todo. Brian reemplazó una línea melódica, entre ambos trabajamos la armonía y se nos ocurrió usar eso en más temas. Fue como una bola de nieve y con cada disco comenzamos a pensar que teníamos un sonido propio. Fuimos haciendo cosas cada vez más complejas, pero al cabo no inventamos nada pues eso ya lo hacían músicos country. Nosotros sólo lo incorporamos a la arena del rock y eso sí no lo había hecho nadie.

¿Qué recuerdos tenés de la gira de Thin Lizzy junto a Queen y de Freddie Mercury en especial?
Recuerdo que eran muy profesionales en los ensayos y en la producción. Como banda, realmente aprendimos bastante de ellos. Es bueno fijarse en cosas de otros grupos y tomar elementos de ellos, pero siempre dándole tu onda para que no sea una mera copia. Freddie tenía una gran personalidad, de repente te decía: “¿Cómo estás, querido?” (habla con tono serio de voz), pero con más tragos encima se tornaba más divertido y cariñoso, entonces te volvía a decir: “¿Cómo estás, querido?”, pero con un tono afeminado. Al final de la noche ya se mostraba extrovertido y cariñoso. Así notábamos las transformaciones de Freddie (risas).

Lynott siempre escribió historias de personajes imaginarios, como “Johnny, el zorro”, “Jimmy, la yerba”, “Frankie Caroll” o “Rocky”. ¿Cuáles son tus letras favoritas?
Él me dejaba ver su cuaderno en donde escribía las letras y yo le sugería cosas. Phil luego las analizaba y veía lo que tenía que corregir. Siempre tenía una nueva idea al instante para reemplazar alguna estrofa. Le daba mucha importancia a las letras y trabajaba muy duro para llegar al producto final. A veces me llegué a preguntar qué había querido decir con tal o cual fragmento. Mi favorita es “Bad Reputation”. En los 70s hubo un comercial inglés que describía perfecto el significado de dicha letra.

¿Podés contarnos de qué se trata “The Boys Are Back In Town”?
Es una canción anti guerra y en los demos previos la llamábamos “GI Joe”. Phil adoraba USA y en Hollywood se le ocurrió componerla al ver la serie “77 Sunset Strip” (con Efren Zimbalist Jr.). Al comenzar dicha serie se veían espías en el garaje de un hotel cuyo cartel decía: “Dinos Bar & Grill”. El dueño de eso era el actor Dean Martin y a Phil le pareció ganchera esa historia.

¿Dónde fueron filmados los videoclips “Chinatown” y “Killer On The Loose”, más el divertido video “Sarah”, donde actuás vos?
Se filmaron en un estudio de Londres donde se hacían comerciales. Para “Sarah”, Phil me ofreció ir al estudio y yo le pregunté: “¿Para qué?”. Al instante respondió: “Dale, venite que tomamos unas cervezas y nos divertimos”. Cuando llegué, el estudio estaba lleno de mujeres haciendo fila y cada una actuaba coqueteando con Phil. En un momento, el director del video me mandó a escena y aparecí detrás de Phil e intenté darle un besito. Me sacó “cagando”, onda “salí de acá” (risas).

¿Phil era fan de Elvis Presley?
Sí, totalmente. Amaba sus movimientos en escena y todo lo que hacía “El Rey”. Presley fue el primer rocker que hacía gritar a las chicas, pero terminó gordo y con problemas vocales. Fue un grande y el primero.

Lynott era un gran lector y muy diverso para escuchar música, dese el Jazz, Funk, Pop hasta New Wave, ¿no?
Sí, era muy ecléctico. Se conocía a todos los grupos nuevos antes que nadie y siempre se interesaba por averiguar el sonido que se venía. Realmente disfrutaba en descubrir la inspiración. Leía muchos libros y le gustaba llevarme a diferentes paseos por Irlanda donde me contaba las historias de monumentos o edificios, y la razón por la cual estaban allí. Él tenía mentalidad de historiador. Una vuelta, en New York, me dijo: “¡Dale, Scott, contame algo de esta gran ciudad!”. Lo más triste es que yo no tenía ni idea. Sabía más de París que de mi propio país. ¡Una vergüenza! (risas).

¿Cuales son tus recuerdos del show en la Opera de Sidney (Australia) con Gary Moore en 1978?
Ese festival fue un gran logro. Fue gratuito y había más de 100.000 fans. Fue filmado y editado en DVD.

¿Recordás la pelea en un bar de Helsinki (Finlandia) en 1977 donde Phil terminó con un ojo negro? (N. de la R.: ese moretón se refleja en una actuación que luego dio la banda en Top Of The Pops, cuando interpretó “Dancing In The Moonlight”).
Eso fue culpa de Robertson, quien era muy peleador. Quiso conquistar a una chica y de golpe saltó en defensa de ella un tipo inmenso, muy alto. Se armó tal pelea que volaron sillas y hasta cayó la policía. Terminamos en el hospital y fue algo tremendo. Ahora lo veo como una anécdota divertida, pero esa noche te aseguro que no lo fue.

Para terminar, ¿cuáles son tus riffs de guitarra favoritos dentro de la historia del rock?
Elijo los de Zeppelin, como, por ejemplo, el de “Immigrant Song”, también me gusta el de “Voodoo Child” de Hendrix, el de “The Green Manalishi” de Peter Green, y varios de The Who, Clapton y Steve Ray Vaughan.

Por Alejandro Peruffo y Ricardo Puiggrós