Charlamos con Mårten Hagström antes del show

“Buscamos un sonido más orgánico para este disco”

Meshuggah está por tocar otra vez en Argentina y era necesario contactar a algún miembro de la banda para saber cómo se preparaban y, de paso, indagar un poco sobre su último gran disco. “The Violent Sleep Of Reason”, el cual está inspirado por el grabado de Goya, “El Sueño De La Razón Produce Monstruos”, ha recibido críticas diversas y sus letras tratan sobre terrorismo, ideas extremas o dogmas religiosos. Estos suecos extremos que siguen teniendo temas con riffs muy pesados y solos de guitarra agudos, han tenido unos últimos años con giras extensas. Mårten Hagström, experimentado guitarrista del grupo, nos atendió con muy buena onda y pudimos dialogar como pretendíamos.
 

¿Que recordás de Argentina y su público?
Tuve la suerte de tocar ya dos veces en Argentina y lo que más recuerdo es que los fans son de los mejores del mundo, ¡muy copados! Esos shows estuvieron muy potentes, no sé si me entendés, mucha energía y feedback entre la gente y la banda. Realmente queríamos volver a la Argentina. Y por supuesto tienen la mejor carne que hemos probado por lejos (risas).

¿Cómo va a ser el show en cuanto a los temas que tocarán?
Nosotros nunca definimos el setlist de las giras con mucha antelación, siempre solemos elegir las canciones más cerca de la fecha. Ponele que toquemos unas 4 o 5 canciones de “The Violent Sleep Of Reason”, nuestro último disco, y lo demás será un mix con temas de toda nuestra carrera.

¿Cómo funcionó el último disco, que comentarios les han hecho los fans y qué reviews les han llegado desde la prensa?
La recepción por parte de los fans fue muy buena, el disco se ha vendido bastante bien. Nosotros buscábamos un sonido más orgánico para este disco, no queríamos re inventar la rueda o algo por el estilo, pero queríamos sonar distintos y los fans lo recibieron de la mejor manera. Sinceramente superó todas nuestras mejores expectativas.


¿Cuál es la idea central o concepto principal del disco?
No sé si hay como una idea principal para el disco. Se tocan varios temas actuales; qué está pasando en el mundo hoy, las distintas y fuertes opiniones de la gente. Y de ahí surge la violencia actual, la gente no está interesada en dialogar y buscar el consenso, es más fácil armar una guerra que ponerse de acuerdo. Entonces se deja de pensar, se deja la razón de lado, de ahí el nombre del disco. Así que si hay un concepto central sería eso. Igual no es un disco conceptual, es muy limitante meter bajo un mismo paragua a todas las temáticas de las canciones, porque eso te resta libertad artística y diversidad.

¿Cómo fue que crearon este disco, desde la composición hasta las sesiones en estudio?
Crear el disco fue algo tranquilo, por así decirlo. Cada cual componía por su lado y después nos juntábamos para ver que hacían los demás. Lo que fue totalmente distinto y más complejo fue la grabación. Nos encerramos en el estudio como grababan las bandas hace unas décadas atrás, fue muy vieja escuela la grabación pero nos gustó mucho, como que nos reencontramos con nosotros mismos nuevamente. Estuvimos todo el tiempo repasando, ensayando, arreglando, fue una experiencia muy copada y muy recomendable también.

¿Por qué eligieron a “Clockwork” como la primera canción del disco?
No lo recuerdo (risas). Siempre discutimos que orden deberían tener las canciones en nuestros discos. Viene uno y dice: “Esta canción debería empezar el disco”, viene otro y pregunta: “¿Y por qué no comenzamos con esta?” y así vamos definiendo el orden de los temas. Pero la discusión de cual abriría este disco fue muy larga y debatida en serio (risas), así que no tengo ni la menor idea de porque “Clockwork” quedó seleccionada para iniciar el disco, te soy sincero (risas).

Hablemos un poco del arte del disco, sobre todo el arte de la portada, que es tremenda…
El arte lo realizó el artista Keerych Luminokaya, que fue quien hizo el arte de “Koloss”, nuestro trabajo anterior. Nosotros teníamos varias ideas, que ya habíamos visualizado. Entonces él nos pidió que le describiéramos en oraciones cortas y concisas de qué se trataba el álbum, porque elegimos ése nombre para el disco, y demás cosas. Entonces fue trabajando y mostrándonos distintos bosquejos y elegimos ese dibujo increíble para el disco y que lo define muy bien.

Hablemos ahora sobre un tema que en Argentina, y me imagino que en el mundo también, está generando un debate bastante fuerte. Que es el cambio que ustedes hicieron desde los cabezales de amplificadores tecnológicos, por decirlo de alguna manera, hacia los cabezales valvulares. ¿Ustedes cambiaron porque buscaban algo nuevo en el sonido de Meshuggah, quizás una evolución?
Ehh… Te diría que sí y no a la vez. Me explico mejor: cuando decidimos usar los amplificadores valvulares no fue porque queríamos sonar como la mejor banda del mundo y con un sonido inigualable, no, para nada. Los elegimos porque sonaban de puta madre, ¿me entendés? Y pasó lo mismo con los cabezales tecnológicos. Te diría que para grabar son hasta más fácil de usar, siempre encontramos más rápido el sonido para las presentaciones en vivo también. Es un sonido increíble que a nosotros nos gusta mucho y que genera otras sensaciones cuando escuchás las notas.

¿Van a traer a los Fortin Valvulares para Argentina y Sudamérica en esta próxima gira?
No, no creo. Esos cabezales son increíbles y suenan de puta madre, de hecho yo tengo uno en mi estudio, pero no son fáciles de transportar, habría que armar una logística que solo nos complicaría los tiempos, por el cuidado que requiere su movimiento de un sitio a otro. Así que tenemos que ser más prácticos. A ver, y para que se entienda, los Fortín Valvulares suenan increíbles, no hay dudas al respecto, pero el hecho de no llevarlos a la gira no hará la diferencia, ya que vamos a sonar tan fuertes y potentes como siempre.

¿Creés que el sonido de Meshuggah se consolidó desde el disco “Nothing”, o fue antes de ese álbum?
Esa es una pregunta difícil porque no sabría emitir juicio al respecto. Básicamente porque creo que el sonido de cada disco es totalmente separado del siguiente, ¿me entendés? Siempre tuvimos en claro que no queríamos “encontrar nuestro sonido” y repetirlo una y otra vez. Sino ir haciendo como un camino nuevo a medida que avanzábamos en nuestra carrera. Creo que todos los discos han contribuido al sonido de Meshuggah, quizás el punto de consolidación de la propuesta en general, no solo sonora, se haya dado entre “Chaos” y “Nothing”.

Decime lo que se viene para la banda el resto del año y en el futuro cercano.
Ahora se viene los tour por Sudamérica, México y los EE.UU, después volveremos a Europa para hace unas presentaciones en vivo y creo que ya nos pondremos a ver el material nuevo, pensando en un próximo disco.

 

Por Coco Cabrera